Este domingo se celebra la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, una fecha que, según señala el profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos Andrés García Infante se sitúa al final del año litúrgico «para recordarnos que todo tiene su principio y su fin en
Cristo, pues,pese a que en el correr de la historia humana el mal gane muchas batallas, la guerra la tiene perdida para siempre. Que Jesús sea el Rey significa que es el Amor –con mayúsculas- el que tendrá la última palabra al final de la historia. En definitiva, es un mensaje de esperanza que nos ayuda a seguir caminando con confianza, incluso en medio de la mayor de las oscuridades».