No sé si por educación, confianza o ingenuidad, por defecto, confío en las autoridades. Pero cuando una ministra del Gobierno español llama machistas a los jueces y desde Podemos, partido de coalición en el Gobierno de España, tacha de fachas a los magistrados me saltan las alarmas. Sí. El insulto, aparte de ser intolerable, es absolutamente insostenible e ineficaz ante una situación que tiene como protagonistas indiscutibles a las víctimas que han sufrido una violación.