El mes de junio es prolijo en aniversarios de ordenación sacerdotal. He tenido la dicha de compartir, en este mes, varias celebraciones de aniversarios de dos, cinco, siete, hasta veintisiete años de sacerdocio de distintos hermanos y amigos. Este año marcado por la pandemia, también le ha dado un sello especial a la celebración: menos abrazos y más sonrisas... el disimulo de la mascarilla pero la misma fraternidad sacerdotal.