Como ya hiciera con motivo del Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia en 2016, el Obispo, por el Jubileo de la Esperanza de este 2025, invitó a los fieles a aprovecharlo para acrecentar la fe, la esperanza y el amor. «Que sea un jubileo fecundo y gozoso para todos», afirmaba en el inicio de las celebraciones en la Casa del Sagrado Corazón, el Cotolengo, uno de los lugares designados como jubilares, junto a la Catedral de Málaga y la iglesia del Sagrado Corazón de Melilla.