El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 2 de septiembre, (Lc 4, 31-37).

Comentario en texto al Evangelio, por el periodista Antonio Moreno
Foto de Timur Weber

La gente se asombraba de la autoridad con que hablaba Jesús, que tenía poder hasta para expulsar demonios. Y es que Jesús era el Hijo de Dios. No predicaba de oídas, no le enseñaba a la gente historias aprendidas en una escuela rabínica, sino que Él mismo era la Palabra de Dios hecha carne. La lectura nos puede llevar a preguntarnos de qué manera presentamos el Evangelio, con qué autoridad hablamos de Él. ¿Conocemos a Dios de primera mano o de oídas? ¿hemos experimentado el amor que tratamos de predicar o solo nos lo han contado? ¿ponemos a los pobres y descartados en primer lugar como nos pide el Señor? Sin la autoridad que da encarnar el Evangelio, nadie nos oirá.