El lunes 6 de julio, las hermanas Carmelitas del Monasterio de San José, en calle Don Rodrigo, ponían rumbo a otros monasterios. Un Monasterio que, durante siglos, ha acogido a cuantas personas llamaban a su torno buscando una palabra de aliento. Con la misma acogida y sencillez se han marchado. Pocos días antes, compartían el rezo de vísperas y la presentación de un pequeño libro homenaje del sacerdote Alfonso Crespo «con motivo del III Centenario de san Juan de la Cruz y para dar las gracias a sus hijas que nos han acompañado durante siglos».