La Delegación para el Clero se ha reunido en la mañana del miércoles 30 de septiembre, en el Seminario Diocesano, para comenzar el curso constituyendo el equipo de las personas que van a estar a su servicio.

La Delegación para el Clero constituye su equipo al servicio de la diócesis
A. DAWID

El delegado, José Emilio Cabra, recuerda que esta Delegación para el Clero colabora con el Obispo en la atención a los presbíteros y diáconos de la Diócesis de Málaga. «La atención al clero es una de las prioridades del Pastor de una diócesis, que delega algunas tareas para el acompañamiento, la formación permanente y los encuentros de los sacerdotes», afirma Cabra.

El nuevo equipo lo conforman:

para la atención a los sacerdotes del decenio: José Luis Bellón.

para la atención a los sacerdotes mayores y enfermos: Ángel Antonio Chacón.

para la atención a los diáconos permanentes y a los candidatos: Emilio López Navas.

Ismael García omi, en representación de los sacerdotes religiosos.

Antonio del Río, en representación de los sacerdotes del decenio.

Antonio Aguilera, en representación de los sacerdotes mayores.

A ellos se suma el delegado, José Emilio, quien explica que «la delegación funciona como un equipo, aunque algunas tareas están repartidas de modo más específico: el aterrizaje de los sacerdotes recién ordenados, la cercanía a los mayores y enfermos, o el discernimiento y la formación de los candidatos al diaconado permanente. Juntos solemos proponer el contenido y organizar los encuentros, retiros y ejercicios espirituales del clero, procuramos ayudar a la inserción de los sacerdotes llegados de otras diócesis y, sobre todo, intentamos estar disponibles para el diálogo con los hermanos».

«La responsabilidad de cuidarnos es de todos, no recae únicamente sobre la Delegación: la buena relación entre los sacerdotes, la ayuda mutua, los encuentros frecuentes, el trabajo en común de los curas, la amistad, la oración y la tarea compartida con los laicos es el primer ámbito donde ese cuidado se hace efectivo. La Delegación pretende ser un signo que haga visible esa relación fraterna, la apoye, la anime. El tiempo siempre se queda corto y las necesidades son muchas. En todo caso, los miembros de la Delegación somos los primeros que nos enriquecemos por el trato con los compañeros y por la posibilidad de conocer mejor y servir al clero de la Diócesis, que es, en definitiva, un modo de servir a toda la Iglesia diocesana», concluye José Emilio.