El Movimiento de Cursillos de Cristiandad ha informado de las fechas de celebración de los próximos cursillos. A lo largo del curso serán tres: del 12 al 15 de noviembre y del 11 al 14 de febrero, ambos en la Casa de Espiritualidad Villa San Pedro, en Málaga; y del 23 al 25 de abril, en la Casa de Espiritualidad Trayamar, en Algarrobo-Costa.
En la carta de invitación dirigida a los sacerdotes por el actual presidente del Movimiento en la diócesis de Málaga, Marcos Ruiz, y por el consiliario, Antonio Castilla, se recuerda que «desde la celebración del primer Cursillo en Mallorca en 1949, el MCC lleva una larga trayectoria al servicio de la evangelización, con cerca de setenta años de presencia en Málaga».
Al contemplar este camino –señalan en la carta– «sentimos una profunda gratitud por tanto bien recibido y compartido: personas que han descubierto el amor de Dios, otras que han recuperado una fe adormecida y muchas que han encontrado un nuevo sentido para su vida. Detrás de esta historia hay rostros concretos y verdaderos encuentros con el Señor que han dado auténticos frutos de conversión y servicio. Esta fecundidad –afirman– ha contado con el reconocimiento y el aliento de la Iglesia. San Juan Pablo II destacó el valor de los Cursillos como instrumento para anunciar el Evangelio en nuestro tiempo, y el papa Francisco animó al Movimiento a seguir ayudando a tantas personas a encontrarse con Jesús. A este respaldo pontificio se une el reconocimiento canónico de la Santa Sede. También numerosos obispos españoles han acogido y acompañado al MCC en sus diócesis, en comunión con la Conferencia Episcopal Española, que le asigna un obispo consiliario nacional (actualmente, monseñor Antonio Prieto, obispo de Alcalá de Henares)».
Y ¿en qué consiste un cursillo de cristiandad? La misiva lo explica así: «Lo más característico de nuestra propuesta es la convivencia durante tres días completos, en los que laicos y sacerdotes presentan el kerygma, el anuncio fundamental de la fe cristiana, mediante charlas de marcado carácter testimonial. El mensaje se comunica desde la propia vida: Dios nos ama, Jesucristo ha muerto y resucitado por nosotros y nos invita a vivir una vida nueva. La oración, los sacramentos, el diálogo y la amistad ayudan a que ese anuncio sea acogido personalmente, en un clima de libertad, cercanía y alegría. El camino continúa después de esos tres días. A través del acompañamiento y de pequeños grupos donde compartir la fe, buscamos que lo vivido madure y se traduzca en una presencia cristiana comprometida en la familia, el trabajo, las parroquias y los demás ambientes».
Más información e inscripciones en: cursillos.cristiandad@diocesismalaga.es
