Internos e internas de los centros penitenciarios de Málaga y Córdoba, con funcionarios y voluntarios de la Pastoral Penitenciaria, han peregrinado estos días hacia Santiago de Compostela para participar del Camino de Santiago Penitenciario, una experiencia de encuentro interior, oración, reflexión y convivencia, en la que se han unido a otros peregrinos de distintos centros de toda España.

Presos y miembros de la Pastoral Penitenciaria peregrinan a Santiago
M. ODEMIS

El delegado de Pastoral Penitenciaria, Pedro Fernández Alejo, contaba al inicio que son un grupo de unos 30 peregrinos de Málaga y Córdoba, y explica que «es un encuentro desde la oración, la reflexión y la convivencia» de un grupo de internos e internas, funcionarios y voluntarios de Pastoral Penitenciaria. La salida la realizamos el martes 29 de septiembre desde Redondela, y cada etapa comienza con un rato de oración. «Hay muy buena actitud de servicio, de integración, muy buena armonía. Estamos viviendo experiencias preciosas de encuentro con otros miembros de la Iglesia y otros peregrinos». 

Las Eucaristías y el sacramento del Perdón fueron guiando espiritualmente el camino interior. Caminaban cada jornada hasta llegar a Santiago de Compostela el viernes 2 de octubre. El sábado, tuvieron un encuentro con más de 400 personas, entre ellos, unos 170 internos de distintos centros de toda España, que tuvo lugar en el Monte del Gozo. Juntos celebraron la Eucaristía en la Catedral de Santiago, presidida por el arzobispo de Santiago, al final de la mañana y después compartieron la comida. «Es una experiencia impactante para todos», explica el delegado.