Si miras tu vida, y miras a las personas creyentes que viven cerca, te darás cuenta de que no siempre dejamos a la Palabra de Dios calar en nosotros de la misma manera.
En el Evangelio del domingo 29 de junio escuchamos que Jesús le dice a Simón: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará».
Cada vez más nos encontramos personas que nos dicen que no necesitan “ir a Misa” para ser cristianos, y que se puede ser perfectamente cristiano prescindiendo de los sacramentos.
La Iglesia celebra cada año el don del Espíritu Santo en esta semana última de la cincuentena pascual, junto con la Muerte, Resurrección y Ascensión del Señor.
Hoy toda la Iglesia celebra la Ascensión de Jesús a los cielos. Tras su paso por esta tierra, Jesús subió a los cielos –como decimos en el Credo- y está sentado a la diestra del Padre, es decir: el Señor vive en la plenitud de la gloria junto al Padre.
Hoy en el Evangelio, Jesús nos dice que sigue vivo entre nosotros. Seguimos celebrando este tiempo de Pascua que es como un domingo a lo grande, que dura cincuenta días.
“El Señor es mi pastor, nada me falta”. Cuántas veces habremos repetido estas palabras llenas de confianza… en medio de las cañadas oscuras de nuestra vida, buscamos la guía de ese Pastor que nos lleva a los verdes prados de su misericordia.
José Javier García, párroco de Mollina y Fuente de Piedra, nos ofrece el comentario al Evangelio del Domingo de Resurrección. \"¡Hoy los cristianos celebramos el día más grande de nuestra fe\"!, afirma el sacerdote diocesano, quien nos recuerda que \"resonará en nosotros el gozo de la Resurrección\".