La localidad de Alpandeire sería sólo una más de las bellas localidades que, como pinceladas blancas, salpican el paisaje de la Serranía de Ronda si no fuera por ser la cuna de uno de los personajes más populares del devocionario católico: el beato fray Leopoldo que ha llevado el nombre de su pueblo de un extremo al otro del orbe. Devoción que está extendida, naturalmente, en la diócesis de Málaga, sin ir muy lejos, en la parroquia de La Divina Pastora y Santa Teresa, antiguo convento capuchino, ubicada en el barrio del mismo nombre, Capuchinos.