Maria, Inés, Mari Paz, Manuel, Alba, Lola, Carmen, María del Mar y José Luis recibirán el envío a la experiencia "Espíritu Misionero Colombia 26" en el día de la Misión Diocesana en Venezuela.

Los jóvenes misioneros reciben el envío a la experiencia Colombia 26
Jóvenes de la experiencia misionera de 2025 en Colombia

El verano de 2025 partió el primer grupo de jóvenes de la diócesis a vivir la experiencia misionera “Espíritu Misionero Colombia 25”. Después de un año preparándose para la ocasión, Ester, Ignacio, María, Cristina, Cristian, Carmita, Carmen, Elías, Ana, Alicia, Carmen y Danilo pusieron rumbo a una experiencia que dejó una huella enorme en sus vidas.

Así lo explicaban en el programa El Espejo Málaga en la fiesta del DOMUND.

Seis jóvenes (Maria, Inés, Mari Paz, Manuel, Alba y Lola), dos responsables (Carmen Anaya y María del Mar) y el delegado de Misiones (el misionero de la Consolata José Luis Pereyra) vivirán la segunda experiencia diocesana “Espíritu Misionero Colombia 26”. Del 25 de julio al 21 de agosto compartirán su vida en Cartagena de Indias (Colombia), en la isla de Barú, Santa Ana y Ararca.

El domingo 19 de julio, Día de la Misión Diocesana en Venezuela, el obispo D. José Antonio Satué presidirá la Eucaristía de envío en la parroquia Santiago Apóstol, a las 19.30 horas.

«El envío de un grupo de jóvenes que parten hacia Colombia no es solo un viaje, sino un signo vivo de una Iglesia que camina, que sale, que se entrega. Este envío misionero se sitúa en el corazón de lo que hoy el Espíritu está suscitando en la Iglesia: ser una Iglesia sinodal en misión. La sinodalidad —ese “caminar juntos”— no es una idea abstracta, sino un modo de vivir la fe donde todos, desde nuestra vocación, participamos corresponsablemente en el anuncio del Evangelio. Estos jóvenes no van solos. Van enviados por toda una comunidad diocesana que ora, acompaña y comparte su envío. En ellos, es la Iglesia entera la que se hace cercana, la que cruza fronteras, la que se pone en salida hacia las periferias humanas y espirituales», expresa el delegado de Misiones, el padre José Luis Pereyra.