Como cada verano, desde el año 1974 en que fuera instituida por el entonces obispo diocesano, Ramón Buxarráis, la Diócesis de Málaga celebra el segundo domingo de agosto la “Campaña Pro Templos”, una colecta en la que los fieles que acuden a las parroquias, así como los malagueños y visitantes en general, son invitados a contribuir con la conservación de las numerosas iglesias, ermitas y capillas de la Diócesis de Málaga, edificios muchas veces centenarios que necesitan constantes intervenciones para evitar su deterioro.

«Los templos conservan la memoria viva de nuestros pueblos».
Iglesia de Daimalos cuyas obras de rehabilitación están a punto de comenzar gracias al plan Málaga Sacra de la Diputación Provincial

Como señala el nuevo ecónomo diocesano –recibió su nombramiento el pasado mes de junio–, Guillermo Tejero, la implicación de toda la sociedad en el mantenimiento y puesta en valor de los templos es fundamental: «es un patrimonio que hemos heredado. Hemos recibido este legado de nuestra historia, de nuestra cultura, de nuestra fe, y lo que tenemos que hacer es conservarla de la forma más digna posible para que las generaciones venideras puedan disfrutar de ellas como lo hacemos nosotros hoy, admirando estos lugares que el Señor y la Historia nos han regalado».

Los mayores esfuerzos de la Diócesis en el ámbito de la conservación de su patrimonio cultural y artístico se realizan, sobre todo, en los bienes inmuebles situados en las localidades más pequeñas, cuyas reducidas comunidades no son capaces de sostener obras de envergadura. «Hay una España despoblada –señala el ecónomo que prefiere dicho adjetivo al de “vaciada”– que está sufriendo las consecuencias negativas de la emigración. A estos pueblos que guardan en ocasiones auténticas joyas patrimoniales hay que cuidarlos también y atenderlos como se merecen. No podemos focalizarlo todo en los grandes núcleos. En este sentido, es muy de agradecer el compromiso que ha asumido la Diputación con la puesta en marcha del Plan Málaga Sacra, cuyas subvenciones para obras de rehabilitación priorizan los templos situados fuera de la capital malagueña».

Todas las parroquias de Málaga celebran una colecta especial este domingo para la rehabilitación de templos. También se puede contribuir mediante Bizum: 38339

Aunque el patrimonio eclesial es fuente de riqueza para toda la sociedad y está al servicio de toda ella, son ciertamente los miembros de la comunidad cristiana quienes están especialmente llamados a contribuir con la colecta “Pro templos” que hoy domingo tendrá lugar en todas las parroquias de la Diócesis y con la que también se puede contribuir a través del Bizum 38339. «El lema de la campaña ”Construyendo comunidad" nos vuelve a recordar, una vez más, que todos somos parroquia –afirma Tejero–. En la línea sinodal en la que la Diócesis está inmersa, hemos de recordar el tema de la corresponsabilidad en todos los ámbitos de la Iglesia, también en su sostenimiento. Como todos somos parroquia, tenemos, entre todos, que ir construyendo esa comunidad, tenemos que ir aprendiendo a escuchar al Espíritu en nuestros corazones para hacer lo que Dios quiere. Y los templos son lugares de referencia, lugares de encuentro, no solo con el Señor, que es la prioridad, sino también de encuentro entre la misma comunidad. Los templos son lugares desde donde se dinamiza, no solo la vida pastoral, sino también la vida social de nuestros barrios, de nuestros pueblos». Asimismo –recuerda–, las iglesias de los pueblos y barrios tienen un componente de altísimo valor sentimental para la vida de sus habitantes: «Ahí está la historia del que se bautizó, del que hizo allí su primera comunión, del que se casó o de la familia que despidió allí a sus seres queridos. Los templos conservan la memoria viva de los pueblos».

Para el responsable de la administración diocesana, la conservación de sus templos es fuente de riqueza para los propios pueblos. «En primer lugar, porque son, en la mayoría de las ocasiones, su principal valor artístico y monumental. Sin sus iglesias, muchos pueblos no tendrían ningún valor turístico capaz de atraer a visitantes. Sin duda, el patrimonio eclesial es parte fundamental para realzar la belleza de nuestras localidades. Por otra parte, las obras de rehabilitación son fuente de riqueza para el tejido laboral y empresarial de los pueblos pues la Diócesis siempre tiene muy en cuenta a la hora de realizar las intervenciones, y en la medida de lo posible, la contratación de empresas, proveedores y personal local».

Medio centenar de iglesias esperan el inicio de sus obras gracias al Plan Málaga Sacra de la Diputación Provincial

Daimalos y Benaoján, primeras intervenciones del plan Málaga Sacra

El obispo de Málaga, José Antonio Satué y el presidente de la Diputación Provincial, Francisco Salado firmaron hace dos meses el convenio para la puesta en marcha del Plan Málaga Sacra, por el que la institución supramunicipal se compromete a financiar la rehabilitación de algunos de los templos más deteriorados de nuestra provincia, algunos de los cuales permanecen cerrados por riesgo de derrumbe. La rehabilitación de las iglesias de Benaoján y de Daimalos, una pedanía de Arenas, serán las primeras en acometerse en un plan cuyo coste alcanzará los 8 millones de euros en los próximos dos años. Como señala Guillermo Tejero, «hasta el momento han presentado su solicitud de ayuda un total de 53 templos (parroquias, ermitas, etc.) que presentan distintas deficiencias a lo largo y ancho de la Diócesis y esperamos que, en los próximos meses se puedan ir realizando los estudios previos y acometiendo las más urgentes».