La Plataforma Ecosocial Laudato sì Málaga lanza un nuevo reto para este mes de agosto, con la mirada puesta en la conversión ecológica.

Agosto, vacaciones sin impacto. Reto Plataforma Laudato si

Para este mes de agosto, proponen vacaciones sin impacto. Llegan las vacaciones, tiempo para descansar, para reconectar con nosotros mismos, con los demás y con la Creación. Sin embargo, muchas veces nuestras formas de viajar, divertirnos y consumir en verano tienen un alto coste ambiental y social. Este mes, te proponemos vivir las vacaciones en clave Laudato Si’, para que sean también un espacio de cuidado de la casa común.

Las vacaciones pueden convertirse en un tiempo para cultivar una mirada nueva: redescubrir la belleza de lo sencillo, disfrutar del entorno cercano, agradecer cada instante y reducir nuestro impacto en el planeta.

“La espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco.” (Laudato Si’, 222)

Este mes de agosto 

Desde la Plataforma hacen la siguiente propuesta:  

Guía para el reto de agosto 2026. Plataforma Laudato si'
Guía para el reto de agosto 2026. Plataforma Laudato si'

¿Qué impactos tienen nuestras vacaciones?

✈ Turismo de masas: contribuye a emisiones de CO₂, degrada ecosistemas y encarece la vida local.

🚗 Uso intensivo del coche: incrementa la contaminación del aire y el estrés acústico en pueblos y zonas naturales.

💧 Consumo excesivo de agua: especialmente crí co en zonas costeras mediterráneas en temporada alta.

🏘 Turismo que desplaza a los residentes: sube alquileres y cambia el tejido social de los barrios.

Tarea: Vacaciones conscientes y agradecidas

Proponemos a cada parroquia, grupo o comunidad que se comprometa este mes a:

🌱 Elegir destinos cercanos o viajar en medios con menor huella de carbono.

🚶 Caminar más, usar la bici, o el transporte público para conocer nuevos lugares.

🍉 Consumir productos locales y de temporada, apoyando a pequeños negocios y agricultores.

🌳 Visitar espacios naturales con respeto, dejando el lugar incluso mejor de como lo encontramos.

🙏 Dedicar un tiempo a agradecer y contemplar la creación, reconociendo en ella el regalo de Dios.

Propuesta comunitaria

📷 “Mis vacaciones Laudato Si’”: Compartir en redes o en el tablón parroquial fotos y pequeñas reflexiones sobre cómo estamos viviendo un verano más sencillo y consciente.

🌄 Encuentro de oración en la naturaleza: organizar una caminata o un pequeño retiro para alabar a Dios en medio de su creación.

💬 Círculos Laudato Si’: quedar en grupo para leer un fragmento de la encíclica y compartir cómo nos interpela en nuestro descanso.

Quienes deseen compartir experiencias o recibir más información pueden escribir a malagalaudatosi@gmail.com y jjbellidolopez@gmail.com

También pueden seguir el canal de la Plataforma Ecosocial Laudato Si Málaga en WhatsApp, en este enlace

Y el de Instagram aquí

Anette Bauer

En el mes de julio, el calor

Desde la Plataforma hacen la siguiente propuesta para el mes de julio: 

Guía para el reto de julio 2026. Plataforma Laudato si'
Guía para el reto de julio 2026. Plataforma Laudato si'

El calor es el fenómeno meteorológico que más muertes provoca en Europa. No suele aparecer en los titulares pero cada verano causa miles de fallecimientos, especialmente entre personas mayores, enfermos crónicos, trabajadores expuestos al sol y quienes viven en viviendas mal acondicionadas.

En nuestras ciudades, el problema se agrava por el efecto de las islas de calor urbanas. Las superficies de asfalto y hormigón absorben y acumulan energía durante el día, elevando las temperaturas nocturnas y dificultando el descanso y la recuperación del organismo. La falta de árboles y espacios verdes convierte algunos barrios en lugares especialmente vulnerables durante las olas de calor.

Con el paso del tiempo advierto que no tenemos reacciones suficientes mientras el mundo que nos acoge se va desmoronando y quizás acercándose a un punto de quiebre. Más allá de esta posibilidad, es indudable que el impacto del cambio climático perjudicará de modo creciente las vidas y las familias de muchas personas” (LD,2).

Calor y desigualdad

No todas las personas sufren el calor de la misma manera. Quien dispone de una vivienda bien aislada, acceso a zonas verdes o sistemas de refrigeración tiene más posibilidades de protegerse. Sin embargo, muchas familias viven en barrios con escasez de sombra, viviendas poco eficientes o recursos limitados para afrontar los costes energéticos. El calor extremo es también una cuestión de justicia social. Adaptar nuestras ciudades al cambio climático significa proteger especialmente a quienes tienen menos capacidad para hacerlo por sí mismos.

¿Cómo mata el calor?

El calor extremo es un asesino silencioso cuyos efectos pueden ser mortales: deshidratación, golpes de calor y fallos orgánicos, especialmente en personas vulnerables y trabajadores al sol. El calor húmedo es especialmente peligroso, pues dificulta la transpiración y puede llevar al colapso y la muerte.

Tareas: Identificar Zonas de Confort y Riesgo

Como cristianos, tenemos la responsabilidad de proteger la creación y cuidar a quienes más sufren, trabajando por un mundo más justo y sostenible. Esto incluye medidas para mitigar el cambio climático y adaptarnos a sus efectos, velando por las personas y por el medio ambiente.

Proponemos a cada parroquia, grupo o comunidad comprometerse este mes a:

  • Identificar los refugios climáticos existentes en su entorno, tanto los reconocidos oficialmente como otros espacios frescos y accesibles. Compartir la localización y horarios de los refugios climáticos con las personas mayores, enfermas o especialmente vulnerables del barrio.
  • Elaborar y difundir una guía sencilla con consejos para prevenir golpes de calor: hidratación frecuente, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, reconocer los síntomas de alerta y saber cómo actuar ante una emergencia.
  • Colocar esta información en lugares visibles de la parroquia, salones parroquiales, centros sociales, tablones de anuncios y otros espacios comunitarios.
  • Solicitar a los párrocos y responsables de las comunidades que incluyan periódicamente recomendaciones básicas de prevención frente al calor extremo en los avisos y comunicaciones al final de las celebraciones.
  • Fomentar una red de cuidado comunitario que preste especial atención a las personas que viven solas o pueden necesitar apoyo durante las olas de calor.

Quienes deseen compartir experiencias o recibir más información pueden escribir a malagalaudatosi@gmail.com y jjbellidolopez@gmail.com

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Foto: Víctor Candiani

En el mes de junio, el agua

Guía para el reto junio 2026. Plataforma Laudato si'
Guía para el reto junio 2026. Plataforma Laudato si'

«Invitamos a parroquias, comunidades, asociaciones y a la ciudadanía, en general, a reflexionar sobre nuestra relación con el agua y a asumir pequeños compromisos cotidianos que ayuden a cuidar este recurso imprescindible para la vida.

El agua: un derecho y una responsabilidad compartida

En las regiones mediterráneas, especialmente en las zonas costeras, la presión turística, el cambio climático y la sobreexplotación de recursos hacen que el acceso al agua sea cada vez más vulnerable. Cuidar el agua no es solo una cuestión ambiental, sino también de justicia social y de defensa de los derechos humanos.

Como señala Laudato si´, «el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, …, es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos».

En esta misma línea, Caritas in Veritate subraya: «El derecho a la alimentación y al agua tiene un papel importante para conseguir otros derechos, comenzando ante todo por el derecho primario a la vida».

Cada gota cuenta

Según datos de la FAO, el 70% del agua dulce se destina a la agricultura, el 19% al uso industrial y solo el 11% al consumo residencial. Estos datos nos recuerdan que la crisis del agua no puede reducirse únicamente a la responsabilidad individual en el hogar. Mientras se pide a la ciudadanía moderar su consumo, continúan extendiéndose modelos agrícolas, industriales y turísticos profundamente intensivos en agua, muchas veces incompatibles con la realidad ecológica de territorios especialmente vulnerables como las zonas mediterráneas. El uso insostenible del agua tiene consecuencias directas sobre las personas y los ecosistemas: acuíferos agotados o contaminados, humedales que desaparecen, ríos degradados, pérdida de biodiversidad y un aumento de las desigualdades sociales. Porque cuando el agua escasea, no todas las personas sufren sus consecuencias por igual.

Un reto sencillo para transformar hábitos

La propuesta de este mes anima a adoptar gestos concretos y accesibles en la vida cotidiana:

Acciones individuales:

  • Reducir el consumo de agua en casa / Recoger y reutilizar agua siempre que sea posible.
  • Apostar por plantas autóctonas y de bajo consumo hídrico.

Denuncia profética: 

  • Reflexionar sobre el impacto del turismo, la agricultura o la industria en el consumo de agua.
  • Participar y/o proponer campañas y actividades de sensibilización.

Además, animamos a desarrollar iniciativas comunitarias como talleres de ahorro de agua o jornadas simbólicas de consumo mínimo para tomar conciencia del valor de este recurso.

Quienes deseen compartir experiencias o recibir más información pueden escribir a malagalaudatosi@gmail.com y jjbellidolopez@gmail.com

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