El órgano diana de la droga es el cerebro y en este escenario, utilizando sus recursos y mecanismos de acción, se desarrolla la historia de toda adicción.
El médico acreditado en adicciones, José Rosado, aborda la relación entre el Covid-19 y la dependencia farmacológica, que nos hace más vulnerables a sus efectos.
En el verano de 1973 tomé posesión como médico titular de Arriate y sus pedanías de La Cimada y Los Prados, con la responsabilidad de cuidar la salud de sus habitantes y atender las urgencias, lo que obligaba a vivir en el pueblo.
Ante la progresión sistemática de la enfermedad y la carencia de respuestas terapéuticas, la persona se encuentra en una situación de impotencia y toma conciencia de su pobreza, y esta búsqueda argumentada de su identidad es la que provoca una expansión de la conciencia que la hace conocer unas dimensiones sin referencias de tiempos ni espacios, desde la que le llegan noticias que le hacen experimentar sensaciones de paz, alegrías, gozos y libertades,
El Dr. José Rosado, médico acreditado en adicciones, escribe sobre los derroteros interiores a los que lleva la progresión del covid y la carencia de respuestas terapéuticas definitivas.
El doctor José Rosado Ruiz, médico especializado en adicciones, se remonta a sus inicios como médico rural, en que un cura le enseñó que "el fracaso de la medicina es tratar el cuerpo y olvidarse del alma".
José Rosado Ruiz, médico especializado en adicciones, reflexiona sobre la medicalización de la sociedad actual, como caldo de cultivo idóneo para el coronavirus.
Después de dos años de consumo de cocaína y alcohol, 14 meses de abstinencia sin ninguna recaída y con una normalización de convivencia familiar, social y laboral en los 8 meses de asistencia a los talleres ocupacionales, se cumplían las condiciones necesarias y suficientes para el alta terapéutica que señalaba su rehabilitación.
En los inicios de la década de los 80, la droga se hizo presente en forma de epidemia especialmente progresiva y creando una grave alarma social en una situación en la que no existían respuestas oficiales ni privadas para los consumidores de heroína.
El doctor José Rosado comparte su última experiencia interior tras ingresar en el hospital. «Experimenté como un encuentro conmigo mismo y tuve conciencia de ser, estar y existir, en un escenario en el que no deseaba nada y todo me sobraba: estaba completo».
El doctor José Rosado, médico acreditado en adicciones, comparte su última experiencia interior tras ingresar en el hospital. «Experimenté como un encuentro conmigo mismo y tuve conciencia de ser, estar y existir, en un escenario en el que no deseaba nada y todo me sobraba: estaba completo».
Después de dos años de consumo de cocaína y alcohol, 14 meses de abstinencia sin ninguna recaída y con una normalización de convivencia familiar, social y laboral en los 8 meses de asistencia a los talleres ocupacionales, se cumplían las condiciones necesarias y suficientes para el alta terapéutica que señalaba su rehabilitación.
Artículo del Doctor José Rosado Ruiz, miembro del equipo profesional que elaboró el Plan Andaluz sobre drogas de la Junta de Andalucía (1985) y director fundacional del CPD (1986)
En la actualidad, el ser humano ha conseguido una gran libertad, que le ha proporcionado independencia y racionalidad, pero también lo ha aislado y lo ha tornado ansioso, estresado, angustiado y lleno de miedos y oscuridades.
Ante el dolor y la progresiva disolución del cuerpo, y el temor de su definitivo aniquilamiento, el ser humano detesta y rechaza la hipótesis de su total ruina y de una definitiva desaparición de su personalidad
El doctor José Rosado, acreditado en adicciones, explica la capacidad de la imaginación para convertirse en una específica y eficaz “quimioterapia creativa y curativa”.