La Navidad ha finalizado. Las fiestas terminaron justo ayer, el domingo posterior al día de Reyes. Desconozco si se repara lo suficiente en ello; el relato de la Navidad disuelve la endulzada imagen de las fiestas navideñas. Ese relato, más propio de un cuento de hadas, no existe. Basta acercarse al desarrollo de los acontecimientos; algo que no es óbice para descubrir fragilidad, ternura y sorpresa; para contemplar un misterio de fe. Precisamente, por eso, conviene contrastarlo con los hechos: seguro que nos topamos con la verdad última que encierra el relato de Navidad.