Formando parte del relicario de la Catedral, que se custodia en una de las tacas o alacenas de la sacristía, nos encontramos este precioso cofre de concha de carey con adornos esgrafiados centralizados por el anagrama de la Virgen.
Cuenta además con cantoneras y apliques de plata que denotan un trabajo exquisito. Perteneció al oratorio particular de D. Toribio Diego Gragera Bérriz, conde de la Torre del Fresno, sito en su palacio de la plaza de las descalzas de Badajoz. Esta pieza fue pasando a manos de sus descendientes hasta que, muy probablemente, D. Toribio Gragera de Vargas y Argüello, quien fue maestrante de Ronda a primeros del siglo XIX, la donó a la Catedral malagueña.
En su interior, tapizado de seda verde, se guardan once reliquias, cada una de ellas con una fimbria de papel con el nombre del santo al que pertenece, siendo la más destacada un fragmento “de la canilla del antebrazo del cuerpo de san Pablo Apóstol”, si bien, desde 2008, esta partícula ósea se extrajo y acondicionó en un ostensorio aparte para ser expuesta a la veneración con motivo de la celebración del Año Paulino que se inició el domingo 29 de junio de ese año, quedando entronizada durante todo su transcurso en el altar mayor catedralicio, junto a una imagen del apóstol de las gentes.
