El 18 de julio, a partir de las 22.00 horas, la localidad malagueña de Mollina vuelve a ser punto de encuentro de la fe y el arte en todas sus expresiones. Las actuaciones musicales irán a cargo de los grupos Encontrados, En Clave de Dios e Ixcís.

La Noche Talithakum invita a caminar juntos de la mano del arte y la oración en su XIX edición
Un momento de la Noche Talithakum del año 2025

El 18 de julio, desde las diez de la noche, Mollina ofrece una velada de arte y fe que congrega, desde hace casi dos décadas, a personas de toda España para quienes el arte y la música son un vehículo de encuentro con Dios y con los demás. 

Villa Ascensión, en Mollina, cumple la XIX edición de la Noche Talithakum, organizada por voluntarios de la comunidad católica de la localidad. Fermín Negre, miembro y fundador del grupo Ixcís, tuvo mucho que ver en el nacimiento de esta cita. Como grupo de música católica participaban en la NAO, Noche de Arte y Oración que se celebraba en Madrid y que coordinaba la comunidad Pueblo de Dios. «Quisimos trasladar la idea y el espíritu de la misma, pero adaptándola a nuestras posibilidades», explica. Y así lo hicieron. En 2004, en Mollina, un grupo de la parroquia, con el apoyo del arciprestazgo Archidona-Campillos, lanzó la primera edición de la Noche Talithakum. «Nunca pensamos que iba a tener tanto calado y que ya estaríamos celebrando la décimo novena edición, solo interrumpida dos años a causa de la pandemia». 

En esta ocasión, el lema hace referencia al camino sinodal emprendido por la Iglesia universal y local. Y es que, para Fermín, «esta noche es un pequeño Pentecostés bajo el cielo de estrellas en el patio de Villa Ascensión, en el que Dios habla a cada uno en su propio idioma a través de las melodías, las reflexiones, la oración… Niños, jóvenes, adultos y abuelos venidos de muchas partes de España, unidos». Para él, lo más importante es que el peso principal lo llevan los seglares que forman la comisión organizadora, «que a pesar de muchas dificultades, han seguido adelante creyendo en la alegría de un Dios que siempre se escapa para cantarnos una noche al año en el verano de Mollina. Empezar algo es costoso, pero si hay ilusión sale adelante. Mantenerse, perseverar y ser fieles lo es mucho más. Pero aquí seguimos».  

La oración, el arte, el encuentro, posibilitado por la generosidad de numerosos artistas de Málaga y otros lugares, así como un amplio equipo de voluntarios implicados con esta iniciativa desde sus orígenes, propician que la localidad de Mollina se convierta en «un lugar para reconectar con el Señor», como expresa Conchi García, del equipo voluntario. 

Este año, a Ixcís se suman los artistas católicos En Clave de Dios, procedentes de San Fernando, Cádiz, y con más de 25 años de misión en la Iglesia, y el grupo Encontrados, compuesto por el matrimonio de educadores Isabel y Jesús.

Fermín destaca como signos más valiosos de esta iniciativa la gratuidad, la comunión de todos y la misión. «Gratis lo recibimos y gratis lo ofrecemos. Esta es una noche sinodal, porque se vive la comunión de todos los que nos congregamos con una sola alma y un solo corazón, porque está abierta a la participación -cada uno pone sus cinco panes y dos peces para que haya una mesa abundante y todo el mundo encuentre alimento- y una noche que impulsa a la misión. El símbolo es un despertador que, como dice el himno, nos recuerda que hay que despertar y ponernos en camino hacia los hermanos, en salida hacia las periferias. ¡Qué pasada es ir a la misión con el corazón lleno de melodías y el roce de Dios que se hace patente en una noche que es única!» 

Julio es miembro del Coro Satri de Madrid, y viene desde hace muchos años junto a varios amigos del coro de su parroquia. Se engancharon a través de las canciones de Ixcís, «Sus canciones nos llegaban como pocas… Nuestra primera Noche Talithakum fue una experiencia  maravillosamente refrescante de fe y de oración mediante la música. Y fue preciosa la cálida acogida de la comunidad de Mollina, donde encontramos personas implicadas con ilusión en sacar adelante algo tan especial, y que hoy son ya nuestros amigos».

«En estos años hemos ido descubriendo no solo a Ixcís, sino a infinidad de músicos y grupos que nos han ayudado a orar y celebrar con sus canciones... Y hemos participado cada año con ilusión. Este grupo de madrileños se declaran ya «listos para vivir otra noche llena de música, de fraternidad y de Dios, el maravilloso regalo cada año en estas fechas y que vendremos a compartir siempre que podamos».

Ana y Esther son dos participantes que acuden desde Córdoba cada año. «Siempre esperamos esta noche de encuentro con el Señor a través de la música en un clima de paz que invita a la oración y compartir con los hermanos lo que nos ayuda a sentirnos en comunión con la Iglesia», explica la primera. «Para mí, esa noche es única, en ella la Iglesia habla un mismo lenguaje: el del amor de Dios a través de la música. Poder hacer comunidad entre diferentes corazones que comparten y, al mismo tiempo, poder afianzar más aún los lazos que hay dentro de una misma parroquia es fantástico. Personalmente, voy con el coro que formamos en una parroquia de Córdoba, y se ven mucho los frutos. Creo que es un encuentro que no debe desaparecer». 

Ana Mari, por su parte, confiesa que «empezó siendo un despertar de mi fe y a lo largo de los años ha ido creciendo y me he ido encontrando más cerca del Padre. Es una noche de presencia, de celebración con el Padre y mis hermanos que espero cada año con entusiasmo y alegría».

La velada empezará a las 22.00 horas con música, oración y otras actividades, y culminará con la celebración de la eucaristía, a eso de las dos de la madrugada. 

Noche Talithakum: arte y oración