La Fundación Don Bosco es la parte social de la Familia Salesiana. Su objetivo es atender a jóvenes en riesgo de exclusión y a sus familias y entornos, interviniendo en tres ámbitos principales: el residencial, el socioeducativo y el de inserción sociolaboral. En Málaga tienen la sede en el barrio de la Trinidad.
Pilar Díez Ocaña es la responsable local en Málaga de la Fundación Don Bosco, que se encuentra en tres zonas de la ciudad: «nuestra sede principal la tenemos en la barriada de la Trinidad, también estamos presentes en la zona de las Cuevas del Palo y en el Colegio Salesiano de Málaga, donde se encuentra el proyecto socioeducativo. En El Palo tenemos también una compañera orientadora que realiza orientación laboral dos veces en semana».
Dentro de cada área «trabajamos con diferentes proyectos en función de las características de las personas, sus edades y los objetivos que se vayan planteando. Nuestro estilo es el de trabajar de manera integral y personal con cada uno. Nos marcamos unos objetivos, ponemos en marcha un plan de trabajo con cada uno de ellos y, a partir de ahí, los vamos dotando de los diferentes recursos necesarios», explica Pilar.
A nivel socioeducativo, «tenemos el proyecto de Caixa ProInfancia, con el que atendemos a los bebés desde los cero años (y a las mamis que están a punto de serlo) hasta los adolescentes con 18 años. Se ofrece refuerzo educativo y ocio tiempo y libre, principalmente, y hacemos derivaciones a otras entidades con las que trabajamos en red para talleres familiares, de psicología, psicomotricidad, logopedia… Una vez que estos chicos van creciendo, van teniendo otra serie de necesidades y ahí entran en juego otros proyectos como el de prevención del absentismo escolar, la mediación intercultural dentro de los centros educativos, y la escuela de segunda oportunidad, con la que a chicos y chicas que no han tenido mucho éxito en los estudios o la educación reglada, se les oferta otro tipo de educación con el objetivo de que retornen a la educación reglada o se inserten al mundo laboral, según los objetivos de cada uno. Se trata de ofrecerles procesos personalizados con los que el 90 por ciento de los alumnos y alumnas consigue su graduado. Y con ellos les damos un empujón y una motivación para seguir adelante en busca de un empleo», añade Pilar.
También tienen en marcha «proyectos con jóvenes en situación de calle, con los que trabajamos desde el idioma, si son inmigrantes, hasta el acompañamiento, el ahorro económico, la salud, el ocio y el tiempo libre, la búsqueda de recursos, la autosuficiencia…».
Y, con respecto a la inserción sociolaboral, «tenemos una serie de proyectos en los que ofrecemos un acompañamiento personalizado con un itinerario acorde a las características de cada una de las personas y a partir de ahí vamos trabajando o bien con proyectos de la entidad o derivándolos a otras formaciones. Tenemos formaciones técnicas aquí dentro, con prácticas laborales y prácticas no laborales. A nivel residencial, la Fundación ofrece varios pisos de emancipación, en colaboración con Cáritas y con las Hijas de la Caridad. En uno cercano a la sede atendemos a cinco chicos con los que trabajamos la convivencia y la independencia de los jóvenes. El objetivo es que en el plazo máximo dos años sean autónomos».
En un año atienden a más de 300 familias y a más de 400-500 personas en riesgo de exclusión. Hay una exclusión que «está a veces invisibilizada porque también muchos de los están en zonas invisibilizadas, están en las afueras. Por otro lado, a veces pensamos que estar en riesgo de exclusión es no tener para comprarte una barra de pan pero hay muchos niveles de exclusión y muchas dificultades familiares que no se ven desde fuera. Y no podemos olvidar a los menores que tienen recursos para ellos mientras son menores de edad pero se quedan totalmente al descubierto al cumplir los 18 años, sin haber terminado una formación ni tener un empleo. A todo ello unimos el gran problema de la vivienda en nuestra ciudad, con los precios desorbitados que la hacen inaccesible».
Muchos son «los nombres, rostros y familias que quedan grabados en cada uno de nosotros: Dani, Redouan, Alejandro, Rocío, Isabel, Sinaí… y tantos otros a los que intentamos dar las herramientas necesarias para que decidan qué uso quieren darles. A veces el joven no está en el momento o en las mejores circunstancias para salir de esa situación, hay que tener paciencia y esperar, contar con la libertad de cada uno y cada una».
Tienen un área de voluntariado que están reforzando ahora pero siempre son bienvenidas todas las personas que lo deseen. «Les explicamos las necesidades existentes y en cuál de ellas podría encajar mejor: desde el mantenimiento en los lugares de los proyectos hasta el refuerzo educativo, el acompañamiento y el asesoramiento en temas legales y económicos».
Carisma Salesiano
Raúl Leal es el responsable de Pastoral de la Fundación Don Bosco en Málaga y afirma que «todos los proyectos tienen la huella de Don Bosco porque nuestro estilo es salesiano, teniendo de fondo el sistema preventivo de la razón, la religión y el amor. Para nosotros es muy importante compartir las celebraciones con los chavales. Uno de ellos nos dijo hace poco que “aquí no hay miedo de hablar de Dios”, y esa frase se clavó en mí de forma que la recuerdo con frecuencia».
Ese carisma salesiano se nota también «en la forma que tenemos de trabajar con ellos, queriéndolos, haciendo que se sientan queridos y poniéndolos en el centro pues ellos son los verdaderos protagonistas de su vida. Ellos saben que las puertas de la Fundación Don Bosco siempre las tienen abiertas y que nosotros siempre estamos ahí para ellos».
Entre los proyectos de la Fundación, Raúl coordina el que tienen en el centro penitenciario. Se trata de «un proyecto socioeducativo con una serie de talleres para los internos. Talleres de servicio y gestión de penas y medidas alternativas que son una ayuda para que cumplan su condena con horas sociales. Además, también los acompañamos en muchos trámites. Don Bosco empezó su misión en las cárceles y ahí estamos nosotros también presentes».
