La Pastoral Penitenciara de Andalucía, Ceuta y Melilla ha celebrado su asamblea en Málaga.
El 6 de junio, la Pastoral Penitenciara de Andalucía, Ceuta y Melilla tuvo su ya tradicional cita, desde hace 23 años, para celebrar su asamblea y convivencia en Antequera. En palabras del delegado diocesano, Pedro Fernández Alejo, el objetivo es «compartir oración, reflexión y experiencias, además de lo que supone el encuentro fraterno en una misión compartida de la Iglesia andaluza sobre la misión evangelizadora que realizamos con las personas privadas de libertad en los distintos Centros Penitenciarios de nuestra geografía andaluza».
El encuentro tuvo en la Casa de la Trinidad y los Cautivos (de los Trinitarios) en Antequera. «Esta es siempre una casa abierta a excluidos y marginados, a presos y migrantes desde la Fundación Prolibertas», explica Fernández Alejo OSST.
En la Comunidad andaluza existen trece centros penitenciarios de régimen cerrado, más los dos de Ceuta y Melilla. También hay siete centros de régimen abierto, los CIS (Centros de Inserción Social). La población reclusa oscila en torno a los trece mil internos, según confirma el delegado. «La misión que realiza la Pastoral Penitenciaria en cada Diócesis es ingente, y no siempre, o casi nunca, reconocida, ni por gran parte de la Iglesia, y menos por la sociedad», denuncia.
«En esta ocasión, aprovechando la magistral aportación del Papa León XIV en la exhortación apostólica Dilexi te (“Te amo… en tu debilidad”), el Capellán y Delegado de la Pastoral Penitenciaria de Córdoba, José Antonio Rojas Moriana, nos expuso una brillante reflexión sobre la exhortación y la Pastoral Penitenciaria. Desde las palabras del Papa, enriquecidas e ilustradas con momentos y situaciones evangélicas cargadas de amor y ternura de Jesús hacia los pobres y marginados de su tiempo, fue ahondando en la misión que tiene la Iglesia hoy para con los pobres y marginados, especialmente centrado en el mundo de la prisión, donde habitan personas con grandes carencias humanas, físicas, psíquicas y espirituales».
La Iglesia, a los largo de los siglos, ha vivido el mandato de Cristo de servir y amar a los más pobres. Pedro explica que «siempre han surgido movimientos religiosos dentro de la Iglesia que han dejado huellas de liberación y compromiso con los más pobres de la sociedad, entre ellos, las Órdenes religiosas de los Trinitarios en los Mercedarios en el siglo XII. Y en el momento actual, la Iglesia, a través de la Pastoral Penitenciara, se hace presente en un mundo de exclusión, rechazo, desprecio y olvido. Por ello, nuestra misión profética y evangelizadora quiere visibilizar ante la Iglesia y la sociedad esta realidad sangrante de quienes han perdido la dignidad y la libertad, lo que nos lleva a aceptar desafíos y retos de futuro desde los cuales queremos aportar alternativas de justicia, paz, integración, acogida y libertad para nuestros hermanos encarcelados».
Ante la visita del Papa León XIV a nuestro país, los responsables congregados en este encuentro elevaron «nuestras oraciones para que el Papa León, en su visita a los presos de la cárcel Brians en Barcelona, aporte una buena dosis de compromiso de toda la Iglesia en favor de los privados de libertad».
Este encuentro celebrado en Antequera finalizó con la Eucaristía y compartiendo la comida aportada por todos los asistentes.
