«El Señor va poniendo hitos adecuados a cada uno. Él nos llama a todos para que también nosotros podamos decir: ¡Ea! emprendamos la marcha, vayamos a Belén, hacia ese Dios que ha venido a nuestro encuentro.
Sí, Dios se ha encaminado hacia nosotros. No podríamos llegar hasta Él sólo por nuestra cuenta. La senda supera nuestras fuerzas. Pero Dios se ha abajado. Viene a nuestro encuentro. Él ha hecho el tramo más largo del recorrido. Y ahora nos pide: venid a ver cuánto os amo. Venid a ver que yo estoy aquí."
Benedicto XVI
