«Vivir con mi comunidad de jóvenes esta experiencia ha sido espectacular, y lo vamos a recordar toda nuestra vida», expresaba Guillermo, joven de la parroquia de El Salvador al regresar a Málaga tras vivir en Madrid la Vigilia de los jóvenes y la Misa del Corpus presididas por el papa León XIV en su visita a España.

Malagueños con el Papa: «Esta visita la vamos a recordar toda la vida»
El Papa León XIV llegando a la celebración de la Eucaristía del Corpus E. LLAMAS

Unos 20.000 andaluces han participado en los actos celebrados en Madrid con motivo de la visita del papa León XIV. Entre ellos había un millar de malagueños y malagueñas de diversas realidades diocesanas. Acompañados por la Delegación de Juventud, unos 400 jóvenes y responsables de Torremolinos, Antequera, Marbella, Cortes de la Frontera, San Pedro de Alcántara, Fuengirola, El Morche, Nerja, Coín, Alhaurín el Grande y Ronda y de Málaga capital (parroquias de la Natividad, el Salvador, el Carmen, San Miguel, Santa Inés, San Fernando, las Angustias, Puerto de la Torre, la Amargura, la Victoria, Claret, y las Nazarenas, el Seminario y ACIT Joven) recibieron las palabras del papa León XIV en la Vigilia de los jóvenes, «desde muy cerquita, y con la cercanía con que el Papa nos ha hablado», expresaban algunos jóvenes al concluir los actos del sábado.

«Vivir con mi comunidad de jóvenes esta experiencia ha sido espectacular, y lo vamos a recordar toda nuestra vida», expresaba Guillermo, joven de la parroquia de El Salvador al regresar a Málaga tras vivir en Madrid la Vigilia de los jóvenes y la Misa del Corpus.

A las 6.00 de la mañana del sábado 6 de junio, los autobuses comenzaban a recoger a los jóvenes y sus responsables en diversos puntos de la diócesis para poner rumbo a Madrid. Sobre las 7.00 de la mañana, todos los autobuses se unieron en el rezo de Laudes, para poner en manos del Señor el viaje del Papa y sus frutos.

Autobús número 6 de la Delegación de Juventud E. LLAMAS

Las horas de autobús fueron muy llevaderas por la ilusión de encontrarse con el Papa y el deseo de conocer mejor la realidad de quienes te acompañaban en el camino.

A mediodía los malagueños y malagueñas llegaban a la capital y, siguiendo las minuciosas indicaciones de la Delegación de Juventud, se iban acercando a los accesos de entrada para participar en la Vigilia de los jóvenes desde el sector C2, muy cercanos al escenario.

Llegada a Madrid E. LLAMAS

A las 18.30 horas comenzaba el festival de fe en la Plaza de Lima con las actuaciones de Lola Tuduri, Ignacio Serrano, Depol, Antonio José, Inazio + Hey Kid, Besmaya + Malmö, Beret + Mr. Rain y Siloé, y el rezo del rosario con el testimonio de una joven madre de familia, un influencer y un sacerdote, cuyas vidas cambiaron al encontrarse con Cristo.

A las 20.30 horas entraba el Papa recorriendo las calles y saludando, lo más cerca posible, a todos los jóvenes, que destacaban «la mirada sincera y entrañable del papa León XIV».

El papa León bendice un bebé en el recorrido hacia la Vigilia de los jóvenes E. LLAMAS

Addy, joven de la parroquia Santa María del Mar en Torremolinos recuerda con especial cariño «cómo el Papa nos ha dejado claro que el amor y la unión son nuestro mayor poder» en sus respuestas a las preguntas de seis jóvenes portavoces de las dudas y preocupaciones de esta época.

Por su parte, Rafa, de Antequera, se queda con el momento en que el Papa pronunciaba estas palabras: «quiero confiar a todos vosotros una misión: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos!: hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables. Personas que buscan la justicia porque tienen hambre de ella, como del pan de cada día. Personas que desean una vida honesta y recta, porque gustosamente hacen a los demás lo que querrían que los demás hicieran con ellas. Sed humanos como lo es Cristo».

Con el corazón lleno de esperanza y fe, tras las respuestas del Papa, la adoración al Santísimo, y un último tiempo de concierto, los jóvenes abandonaban la Plaza de Lima para dirigirse a los colegios y parroquias que los acogían, con generosidad, para ofrecerles un lugar donde descansar. Más de una hora caminaron los malagueños, compartiendo cantos, por el camino, con otros grupos.

No sólo descanso físico ofrecieron, sino también espiritual. En el Colegio de los Salesianos, en el que acogieron a los 400 jóvenes procedentes de Málaga, la capilla estuvo abierta hasta las 3 de la mañana con sacerdotes disponibles para la confesión. Nerea, joven de la parroquia de la Natividad, comparte emocionada que «he vivido mi primera confesión y ha sido muy emocionante. Hace poco que estoy viviendo mi fe en la parroquia».

Con la emoción de todo lo vivido en el día, y a pesar del cansancio, costó que el silencio se hiciera en ese inmenso patio del Colegio Salesianos que acogía a 1.800 jóvenes de diversas diócesis. Las 5.30 de la mañana llegaron y de nuevo se pusieron en marcha los jóvenes para encaminar sus pasos a la Plaza Cibeles y celebrar la Eucaristía de la Solemnidad del Corpus Christi presidida por el papa León XIV.

Más de 1.200.000 personas participaron en esta celebración, de ahí que los tiempos para moverse de un lado a otro fuesen tan amplios.

La sombra de los altos árboles del Paseo del Prado acogía a los miles de feligreses reunidos para celebrar la Eucaristía. El papa León XIV sorprendió de nuevo a los malagueños nombrando a san Manuel González: «el obispo de los sagrarios abandonados. Su vida nos recuerda que la Eucaristía no puede ser honrada solo en las grandes celebraciones o de modo ocasional, sino también en la fidelidad silenciosa de quien acompaña al señor con una amistad humilde y discreta que se alimenta día a día», exclamaba.

En palabras del seminarista menor Abel, de la parroquia de San Miguel en Nerja, «fue muy emocionante escucharle hablar del santo que construyó nuestro Seminario. Además, me encantó cuando nos dijo que no tengamos miedo a que nos llame el Señor y que hagamos frente a la injusticia, que tenemos el futuro en nuestras manos».

Tras la celebración de la Eucaristía y la procesión, el metro de Madrid acogía de nuevo a los miles de jóvenes que se dirigían de nuevo a los autobuses que los llevarían de regreso a casa con una misión: «ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva».

José Miguel Porras, delegado de Juventud, afirmaba que ha sido para él «una experiencia muy emocionante ver rezar y cantar a tantos jóvenes juntos. Una experiencia muy positiva, a pesar de todo lo que conlleva organizar un evento así» y deseaba a todos los peregrinos «que haya sido un fin de semana inolvidable que nos ayude a todos a profundizar en nuestra relación con Cristo y a alzar la mirada hacia Él y los hermanos. Damos gracias a Dios por todo lo vivido y seguimos pidiendo al Señor para que esta visita apostólica de León XIV a España dé muchos frutos».