El 13 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Una jornada en la que se nos recuerda que “Somos una gran familia” y, como en toda familia, el día a día es posible gracias a todos sus miembros, es decir, contando también “contigo”. Una jornada para agradecer a todas las personas que colaboran y sirven desinteresadamente: catequistas, miembros de Cáritas, equipos de liturgia, religiosos, sacerdotes… y todo tipo de voluntarios sin los que no sería posible sostener la enorme actividad que lleva a cabo la Iglesia por tantos que necesitan tanto.