La solemnidad del Corpus Christi reunió a los malagueños en torno a Jesús Sacramentado.
El Corpus Christi en Málaga reunió, el domingo 7 de junio, a un gran número de fieles que participaron en la celebración eucarística, por la mañana, y en la procesión del Santísimo Sacramento por la tarde por las calles del centro histórico de la ciudad. Trece altares eucarísticos, una marcha estrenada para la ocasión, “Malagueña Nuestra Señora de los Reyes” y una gran afluencia de fieles marcaron la procesión más importante de la ciudad, en la que el mismo Jesús Sacramentado recorre las calles bendiciendo con su presencia real en la Eucaristía a su pueblo.
En la víspera de la solemnidad, el sábado 6 de junio, el Patio de los Naranjos fue escenario del concierto eucarístico de la Banda de Música Municipal, en el que se estrenó la marcha dedicada a la patrona del Cabildo, donación del compositor Antonio Jesús Gutiérrez Martínez para el archivo y patrimonio musical de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Málaga, y una de las novedades de este año en la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.
La celebración de la Eucaristía solemne dio comienzo a las 11.30 horas, presidida por el deán de la Catedral, José Ferrary, y concelebrada por numerosos miembros del Cabildo catedralicio, acompañados musicalmente por el coro de la Catedral y uno de los órganos catedralicios, en las manos de Antonio del Pino.
La procesión, que se ha simplificado visualmente en su cortejo con los cirios blancos, estaba compuesta por los niños de primera comunión, las hermandades de pasión y de gloria, las corporaciones sacramentales, las congregaciones religiosas, los seminaristas, diáconos, sacerdotes y canónigos, cerrando el cortejo el Santísimo Sacramento antecedido del vicario general, Antonio Coronado, y dos diáconos permanentes. En un primer tramo, procesionó la Virgen de los Reyes, portada por la Asociación de Hombres de Trono Daffari.
La carroza que portaba la custodia con el Santísimo, adornada con flores blancas, helechos, hojas de parra y racimos de uva, de cuyo exorno se encargó la Archicofradía de Dolores de San Juan, recorrió las calles, donde se congregaron un gran número de malagueños, y al son de cantos eucarísticos y oraciones, visitó los trece altares eucarísticos levantados por hermandades, grupos parroquiales y entidades cofrades de la ciudad, como la Agrupación de Hermandades de Gloria, la de Cofradías de Semana Santa de Málaga, la Hermandad del Rosario, la Hermandad de la Sagrada Cena, la Cofradía del Descendimiento, la Hermandad de los Dolores del Puerto de la Torre, la Hermandad del Carmen de Pedregalejo y distintos grupos jóvenes y parroquiales.
Al llegar a la plaza del Obispo, el Santísimo fue bajado de la carroza y portado, en procesión, por el vicario general, quien lo expuso en el altar para terminar la adoración en el templo.
La organización de la solemnidad ha estado este año a cargo de una comisión creada de manera específica e integrada por representantes de las Agrupaciones de Gloria y de Pasión, la Delegación de Apostolado Seglar, la Adoración Nocturna, miembros laicos y representantes del Cabildo Catedralicio.
