La luz y la alegría inundaron toda la tierra. La Iglesia entera celebra que el Señor ha resucitado, y que el amor es más poderoso que la muerte.

¡No está en el sepulcro, ha resucitado!

Los cirios pascuales aún humean en las parroquias de toda la diócesis, después de celebrar la mayor de las vigilias: la Vigilia Pascual.

La luz y el agua se hicieron presentes en los templos y nos recordaron que el Señor nos enseña a vivir con esperanza, con alegría, dando vida a nuestro alrededor. Porque, “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe”, como nos dice san Pablo.

En Pascua de Resurrección, nos acercamos a Ronda y su Serranía para compartir con sus feligreses la alegría de la Resurreción. El sacerdote con más experiencia, el de menos experiencia, y el que acaba de vivir su primera Semana Santa como párroco nos abren las puertas de sus parroquias para que participemos en la alegría de la Resurreción; una alegría que seguiremos celebrando de forma especial los próximos 50 días.  Es un reportaje de Encarni Llamas para la revista "Diócesis".