La experiencia de fe junto a la cercanía a los más desfavorecidos son claves de la convocatoria que tendrá una nueva edición del 27 al 29 de marzo próximo.
El equipo de Pastoral de Juventud de la diócesis se dio cuenta en 2001 de que en los informes y encuestas que se hacían sobre los jóvenes, siempre se destacaba el valor de la solidaridad. Esto les dio pistas para organizar el trabajo pastoral con, por y para los jóvenes. También concluyeron que los jóvenes aprenden mejor lo que experimentan; es decir, que si se les habla de rezar, hay que sentarse con ellos a rezar.
