Mons. Dorado afirma que los misioneros en Venezuela soportan condiciones de vida difíciles
El Sr. Obispo en su última carta titulada La fe, como la vida, crece entregándose, afirma, refiriéndose a la misión diocesana de Caicara del Orinoco en Venezuela, que “la Iglesia de Málaga no sólo envía a las personas que puede, sino que les preocupa los medios necesarios para su vida y actividades.”
En este sentido, reconoce que de cada uno depende “que esos medios crezcan en la medida oportuna.”
El prelado malacitano sabe que “allí se hacen auténticos milagros con los que reciben, porque en la casa del pobre cualquier ayuda es preciosa”, pero afirma que “no podemos conformarnos. En especial ahora, cuando tienen que soportar unas condiciones de vida más difíciles que en otros tiempos.
Todo lo que podamos aportar, a través de nuestra oración, de nuestra cercanía humana y de la ayuda económica, será una manera concreta y eficaz de saberse y de sentirse verdaderamente enviados.”
