Cada día de la Semana Santa en diálogo con María, a través de la obra del sacerdote Alfonso Crespo “La Pasión desde una mirada femenina”.

Domingo de Resurrección, el amor
Lazarus

Los Siervos de María, siguiendo el texto del Regina coeli, proponen la experiencia gozosa de María como Madre y Virgen de la Pascua. Son diálogos de María (M), con las mujeres e hijas de Jerusalén (H) y el Coro (C).

H. ¿Cómo lo has sabido, María? ¿Te lo han dicho las mujeres que a la aurora fueron al sepulcro?

M. He percibido su respiro. El aire dulce y puro, de nueva frescura, signo del Aura fecunda que ya envuelve el cosmos, presencia poderosa del Soplo de la vida.

C. ¡Aleluya! ¡Nada es ya como antes!

H. ¿Cómo lo has sabido, oh Virgen? ¿Es que ha venido María Magdalena, con las manos todavía perfumadas y su rostro nimbado de luz?

M. Al despedirse en la noche, las estrellas brillaban con un extraño fulgor y apresuraban su paso acosadas por la Luz del eterno Día.

C. ¡Aleluya! ¡Nada es ya como antes!

M. No he sabido la buena noticia, hermanas, ni por voces de hombres ni por mensajes de ángeles. Yo ya la conocía. Porque conservaba en el corazón su palabra: ¡Resucitaré al tercer día!