Cuando se ha terminado de distribuir la comunión, el sacerdote y los fieles, si se juzga oportuno, pueden rezar en secreto. Si se prefiere, toda la asamblea puede también cantar un salmo o algún otro canto de alabanza o un himno. (Cfr. Ordenación General del Misal Romano [OGMR] nº 88)
Utilizamos cookies propias y de terceros para fines técnicos, de preferencias, analíticos y para mostrar contenidos externos como YouTube, X o Instagram. Puedes aceptar todas las cookies, rechazar las opcionales o configurarlas.