Siguió adelante. Estaba entre la confusión y el desafío a la vida; en un ambiente cargado de angustia, nostalgia...quiso desaparecer de todo aquello que la rodeaba; no, no quería ver más... era tan grande su dolor, que su alma se había roto en mil pedazos. Puso por medio el "maldito veneno".

¿Por qué... maldito veneno?

Pero ella siguió adelante, con su corazón vacío y su rota alma; siguió adelante sin saber el porqué, ni tampoco qué buscaba, pero seguía andando despacio...todo le pesaba, no podía con aquella carga.

Se había dejado atrás una pobre madre rota en llanto y un padre, que se había desplomado, desconectando de todo lo poco que le quedaba... Sin embargo ella, no podía apartar de su pensamiento el maldito escondite de su casa, en el cual, aún guardaba una jeringuilla.

Cayó de rodillas en el monte, solitario y oscuro, y miró hacia arriba y con las pocas energías que le quedaban comenzó a gritar y gritar: "...Sí, vosotros que parecéis indiferentes a todo lo que existe abajo, paseando eternamente de un lado para otro y veis lo que ocurre... ¡Contestadme!, ¿por qué existe ese maldito veneno?, ¿por qué lo usé como escudo y protección?, ¿contra qué...?

No os alejéis, ¡contestadme indiferentes nubes! Por favor no me abandonéis." ...Y se le acabó la fuerza y el coraje...su rabia rompió en llanto... ¿por qué no le contestaban? "Maldito viento que vas y vienes, tú, contéstame por qué tuve que hacerlo... ¿por qué me hice esclava de aquella cosa maldita? ,¿Por qué quise ser diferente a los demás...?"

Se levantó y siguió caminando...en su pensamiento aún quedaba grabado el rincón de la casa, en el cual, aún estaba la jeringuilla, la misma que poco a poco, empezaba a quitarle la vida... Necesitaba gritar a su mar...empezó a acercarse a él poco a poco..."Tu que pareces pacífico y eres traicionero, que vas y vienes, jugando con la arena de la orilla, y tus olas llevan la cresta blanca de la espuma, sólo para advertir prudencia, dime...¿por qué te abandoné a ti por un asqueroso veneno? No quiero irme más lejos, y cada hora que pasa por mi piel, me siento más sola y distante... ¡Malditas estrellas de rayos plateados, sabéis acaso vosotras porqué lo he hecho!"

Entre llanto y llanto se quedó dormida, y en su sueño, ha podido oír una voz que le ha dicho: "...Yo os dejé libres, cada uno podía elegir el camino libremente...y tú, has desafiado desde hace tiempo a la muerte, hasta que no la encuentres no vas a parar...tú has elegido libremente tu camino. Si no te gusta... Cámbialo"