«Siempre el Señor va por delante de nosotros, Él es el que nos llama y el que hace posible nuestra respuesta. A nosotros nos toca decirle que sí: un sí lleno de asombro porque nos elige así como somos, no como nos gustaría ser; un sí lleno de alegría; y un sí, sobre todo, lleno de confianza porque Él será quien lleve a término feliz nuestra vocación, la de cada uno en particular» expresaba este domingo Belén Jiménez, Carmelita Descalza, ante la Jornada de Oración por las Vocaciones.