Mons. Satué ofrece esta reflexión para hoy.

Reza con el obispo de Málaga

CAVARÉ Y ABONARÉ, A VER SI DA FRUTO. SI NO, LA CORTAS

Y yo, ¿profundizo y abono en mi familia y en mis compromisos?

Cavaré hondo en la tierra de la amistad,

abonaré con paciencia el árbol de mi familia,

regaré con amor mi trabajo y mis compromisos,

cuidaré la comunidad que me acoge,

y pondré mis manos al servicio del Reino.

 

No esperaré frutos sin haber plantado,

ni juzgaré la tierra por una mala cosecha.

Confiaré en la fuerza de la buena semilla,

daré tiempo a que las raíces crezcan,

esperaré tu bendición, que multiplica los frutos.

 

Pero si, pese al cuidado y la entrega,

la tierra se niega una y otra vez a dar fruto,

cortaré las amarras y seguiré mi camino,

para seguir sembrando en otros campos.

 

Siempre, como Tú y Contigo, Señor.