Mons. Satué ofrece esta reflexión para hoy.
NO HIZO MILAGROS PORQUE LES FALTABA FE
Y yo, ¿permito que Dios haga su obra en mí y a través de mí?
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.
Amén.
(Oración atribuida a San Ignacio de Loyola)
