El sábado 12 de marzo se celebra a partir de las 10 de la mañana organizada por la delegación de migraciones y gitanos.
Tendrá lugar en el obispado de Málaga, y está destinada a agentes de pastoral y personas pertenecientes a comunidades y movimientos que trabajan pastoralmente con emigrantes o se sienten interpelados ante la realidad pluricultural de nuestra Iglesia y nuestra sociedad.
Desde la delegación de migraciones informan del desarrollo del encuentro.
"El encuentro tendrá dos partes. Durante la mañana, siguiendo la metodología del ver – juzgar – actuar, compartiremos las visiones y experiencia que los participantes tenemos sobre esta realidad, de modo que su lectura creyente, a la luz del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia, nos permita profundizar en cómo seguir dando pasos para construir una Iglesia y una sociedad desde un nosotros inclusivo. En un segundo momento, después de compartir la comida, dedicaremos la tarde a presentar diversos materiales (especialmente audiovisuales), que pueden ayudar a nuestras comunidades a desarrollar esta mirada del hecho migratorio en clave de fraternidad y de desafío para construir el Reino de Dios en estos tiempos de crisis. Terminaremos en torno a las 6 de la tarde.
Queremos compartir lo que pensamos, lo que sentimos y lo que experimentamos sobre la situación de los extranjeros que forman ya parte de nuestra sociedad. Es necesario que expresemos nuestros puntos de vista, nuestros deseos, quizá también nuestros miedos y nuestras dudas ante una situación que es compleja, y que precisamente por eso hemos de abordarla desde el análisis social, superando los tópicos que aparecen en los medios, y tomando conciencia de que es la pérdida de derechos fundamentales de toda la ciudadanía lo que está en juego. También, de que una vivencia comprometida del Evangelio con la realidad social nos ha de llevar a ir construyendo caminos de fraternidad. Más que tiempos de excluir o condenar, es éste el momento de plantearnos qué podemos hacer todos juntos por los abandonados del camino, hijos todos del Padre bueno y misericordioso. Reunirnos, poner en las manos del Señor, reflexionar y buscar caminos compartidos sobre los que ir trazando la senda por la que seguir construyendo una Iglesia acogedora y una sociedad inclusiva donde todos cabemos si vivimos los valores del Reino es, en suma, a lo que nos convocan estas jornadas."
