Siete feligreses de las parroquias de San Miguel, Madre del Buen Consejo y Santa María del Mar de Torremolinos han recibido la Medalla Pro Ecclesia Malacitana por su gran generosidad y por su entrega. Estas medallas fueron concedidas por Mons. Jesús Catalá, entonces Obispo Administrador Apostólico, y entregadas por sus párrocos.

Siete ejemplos de entrega en Torremolinos

El 29 de septiembre, el sacerdote Antonio Jesús Jiménez, entregó la Medalla a Pilar Alarcón Alarcón, feligresa de Madre del Buen Consejo, y a Dolores Redondo Gutiérrez y Francisca Fernández Ortega, feligresas de la parroquia de San Miguel, en la que estaban celebrando la fiesta de su titular. 

El 5 de octubre, tras finalizar la Eucaristía celebrada en la parroquia de Santa María del Mar, su párroco, Javier Guerrero García, le hacía entrega de la medalla con la imagen de la Patrona de la diócesis a Valeriano Mateos Barbero, Esperanza Garrido Pazos, María del Carmen Salas Benítez y María del Carmen Sellés Ruiz. 

Dos celebraciones llenas de emoción para quienes recibieron la medalla. Pilar Alarcón explica que para ella fue «una sorpresa muy grande que, durante la Misa de san Miguel, me impusiera mi párroco la medalla de Santa María de la Victoria, en reconocimiento a los años dedicados al Señor y a los hermanos, en la parroquia Madre del Buen Consejo. He estado al servicio de los diferentes párrocos, en especial con D. Florencio Aguilar Ramos hasta su fallecimiento. He formado parte de los distintos Consejos Pastorales de la parroquia, del grupo de Liturgia, de Cáritas… y, entre varias compañeras, algunas ya fallecidas, organizamos el Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús, hace 25 años, que aún sigue en vigor. En 2019 fui diagnosticada de fibrosis pulmonar llegando en el 2024 a ser trasplantada de pulmón, pero aún hoy ayudo en todo lo puedo, dentro de mis posibilidades».