La celebración de la Solemnidad del Corpus Christi se remonta al siglo XIII. Esta fiesta se celebró por primera vez en 1246, en Lieja, por el obispo Roberto de Thourotte. Según cuenta Encarni Llamas en su reportaje de la revista "Diócesis", el papa Urbano IV publicó la bula “Transiturus”, en la que después de ensalzar el Amor de Dios expresado en la Eucaristía, ordenó que se celebrara esta solemnidad el jueves después del domingo de la Santísima Trinidad