El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 31 de diciembre (Juan 1, 1-18).

Comentario en texto al Evangelio del sacerdote Rafael Pérez Pallarés de 31 de diciembre
Foto de Pixabay

En el último día del año se nos regala la Palabra. En un principio ya existía la Palabra y en ella había vida y había luz. Y ella brilló en las tinieblas pero las tinieblas no la comprendieron. Ayer y hoy se cogen en la acogida o rechazo de la Palabra. Quien cree en la magia de la palabra tiene relativamente fácil acceder al misterio de la Palabra hecha carne. Nos hacemos más humanos y divinos cuando damos cabida a la Palabra. Cuando nos descubrimos no naciendo de sangre ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Para ello es necesario cultivar la espiritualidad, el silencio y la oración.  El tiempo de Navidad ofrece una oportunidad preciosa para acceder al misterio de la Palabra encarnada.  Para encuadernar la Palabra en piel humana.

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