El 18 de junio, la ciudad de Málaga celebra el día de sus Santos Patronos, san Ciriaco y santa Paula.

San Ciriaco y Santa Paula, ejemplos de "Vida buena"
Detalle del cartel de la festividad de los Santos Patronos Ciriaco y Paula 2026 realizado por el pintor Francisco Javier Toro

Con este motivo, el día de su fiesta, a las 20.00 horas, el obispo de Málaga, Mons. Satué, presidirá la Eucaristía en la parroquia de los Mártires.

Previamente, en el mismo templo, los días 15, 16 y 17 de junio se llevará a cabo el triduo en su honor a las 20.00 horas. El 19 de junio, desde las 18.00 horas, se realizará la ofrenda floral a los santos y el 20 de junio, a las 17.00 horas, está prevista la salida en procesión de alabanza, desde la iglesia de los Mártires, por las calles del centro de la capital. 

La vida de los jóvenes Ciriaco y Paula, mártires de la persecución religiosa del siglo IV en Málaga, no es solo un eco del ayer, una reliquia que custodiamos en un anaquel, sino que nos llama a preguntarnos, como sugirió el Papa a los jóvenes en la vigilia que compartió con ellos en Madrid: «si ellos fueron capaces, ¿por qué yo no?». Para todos los malagueños, sobre todo para los jóvenes, el testimonio de estos chicos que fueron capaces de defender la fe en un ambiente hostil entra en esa invitación de León XIV a «escoger ejemplos de vida buena, que resulten atractivos tanto para vosotros como para los demás».

ORACIÓN DE LA NOVENA A LOS SANTOS PATRONOS

Dios y Señor omnipotente esencialmente inmutable e infinitamente perfecto que os dignasteis conceder a nuestros Santos Patronos Ciriaco y Paula, el precioso don de la perseverancia con el que se conservaron fieles a vuestra santa ley hasta el último momento de su vida a pesar de todos los artificios del tirano, de los tormentos, de las seducciones y tentaciones de sus enemigos, y aun del combate de las pasiones: ejercitad Señor, con nosotros misericordioso, el concedernos esta misma gracia, para que permaneciendo invariables en la fe, que profesamos, y obrando según ella, con todas las virtudes, os sirvamos todos los días de nuestra vida, logremos ser salvos en nuestra muerte, y gozar la vista de vuestro hermoso rostro, en compañía de nuestros tutelares y amados Mártires por una eternidad en el cielo. Amen.