Con motivo del Corpus Christi, Cáritas Diocesana de Málaga ha presentado en rueda de prensa su Memoria 2025 junto a la Campaña de Caridad, este año bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”. Durante el acto, los principales responsables de la institución han compartido el balance de la acción desarrollada en la diócesis y han situado esta convocatoria como una invitación a mirar la realidad desde la fraternidad.
Mirar la realidad desde la comunidad
En un contexto marcado por el aumento de la soledad y la fragilidad de los vínculos, Cáritas pone el foco en la necesidad de reconstruir comunidad como respuesta a las situaciones de exclusión. La campaña subraya que la caridad nace del amor y se concreta en relaciones que cuidan, acompañan y dignifican la vida de las personas, especialmente de quienes más sufren, invitando a fortalecer los lazos sociales como camino para generar esperanza compartida.
El delegado episcopal, Antonio Collado, ha querido destacar la vinculación de esta presentación con el Día de Caridad y ha subrayado que “la caridad nace del amor y se concreta en relaciones que cuidan, acompañan y dignifican la vida de las personas”, al tiempo que animó a “dar un paso al encuentro del otro y a tejer relaciones fraternales”.
Una lectura de la realidad desde los datos
La memoria presentada nace de los rostros concretos que Cáritas acompaña cada día y de una lectura de la realidad a la luz de los datos del IX Informe FOESSA, que evidencian una profunda fractura social.
Durante 2025, la acción de Cáritas alcanzó a 19.471 personas a través del programa de acogida y acompañamiento desarrollado por las Cáritas parroquiales, con un total de 55.065 atenciones. Así mismo, 3.212 personas participaron en diferentes proyectos y centros de la institución. En total, Cáritas apoyó a 22.683 personas en la mejora de su calidad de vida.
La exclusión, una realidad estructural
El Informe FOESSA alertaba de la cronificación de la desigualdad en Andalucía: el 23% de la población vive en exclusión social y el 10% en exclusión severa.
En este contexto, el director de Cáritas Diocesana, José Miguel Santos, ha explicado que en 2025 se constata tanto la llegada de nuevas personas como la persistencia de situaciones prolongadas: “un 42% de las personas atendidas acudieron por primera vez, mientras que un 25% lleva más de tres años en procesos de acompañamiento. Solo el 21% de las personas logró mejorar su situación a lo largo del año”.
Entre las personas acompañadas destacan, por su especial vulnerabilidad, las personas migrantes, que suponen el 61 % del total; de ellas, el 52 % se encuentra en situación administrativa irregular, lo que limita su acceso al ejercicio de derechos básicos y a los sistemas de protección social.
La vivienda, principal factor de exclusión
El acceso y mantenimiento de la vivienda se ha consolidado como una de las principales dificultades, señalada por el 83% de las Cáritas parroquiales.
El realquiler crece un 60 % y ya afecta al 24 % de las personas acompañadas por Cáritas. “Este dato refleja una transformación profunda de las condiciones de vida. Cada vez más personas se ven obligadas a vivir en habitaciones alquiladas, una situación que genera hacinamiento, pérdida de intimidad e inseguridad, y que tiene consecuencias directas en la estabilidad familiar, el desarrollo de menores y la vida cotidiana”, ha afirmado el director. Esta realidad se intensifica en la capital, donde alcanza en torno al 30% de personas acompañadas y, en algunas zonas de la capital, supera el 40%.
Ante esta realidad, Cáritas destinó 579.744 euros a ayudas directas para vivienda, cifra que asciende a 712.845 euros si se incluyen suministros y equipamiento, lo que supone el 33% del total de ayudas económicas. A ello se suman 1.975.193 euros destinados a recursos habitacionales.
Durante la presentación, José Miguel ha subrayado que “la vivienda es un derecho no garantizado que afecta de manera estructural al bienestar”, y ha recordado la necesidad de “impulsar políticas públicas que mejoren las condiciones habitacionales de las personas más vulnerables”.
Empleo y rostros de la pobreza
A continuación, el secretario general, Ernesto Juárez, ha abordado los datos relativos al empleo y a los perfiles de las personas acompañadas.
Junto a la vivienda, Cáritas constata que el empleo sigue siendo otro de los factores determinantes de la exclusión. “Aunque la recuperación económica ha tenido un impacto positivo en la reducción del desempleo, sus efectos no llegan a todas las personas por igual”, ha advertido Juárez. Más de la mitad de quienes acompaña Cáritas se encuentra en situación de desempleo, mientras que un 38 % realiza alguna actividad laboral —un 15 % en el mercado formal y un 23 % realiza una actividad laboral no regulada—, a lo que se suma un 8 % de personas pensionistas cuyos ingresos tampoco resultan suficientes para sostener una vida digna.
El secretario ha destacado también la consolidación de las personas trabajadoras pobres y ha explicado que “tener empleo no garantiza cubrir necesidades básicas como la vivienda”. Esta situación destaca especialmente en hogares unipersonales o familias monomarentales, donde, “aun teniendo empleo o ingresos, no se alcanzan a cubrir necesidades básicas como la vivienda”.
Los datos reflejan que el 72% de las personas acompañadas son mujeres y el 60% migrantes, muchas de ellas en situación administrativa irregular.
En el ámbito de la cooperación internacional, Cáritas apoyó en 2025 un total de 12 proyectos con una aportación de 179.087 euros.
Juárez ha insistido en que “más allá de atender necesidades concretas, Cáritas propone generar comunidad, fortalecer vínculos y reconstruir la confianza”, en una red que se hace concreta en las parroquias.
Una comunidad que sostiene
La acción de Cáritas se sostiene sobre una amplia red comunitaria. Durante 2025, han participado 1.371 personas voluntarias, junto a 141 trabajadores contratados y el apoyo de 6.035 socios y donantes, que hacen posible una presencia cercana y continuada en los barrios y pueblos de la diócesis.
De los 9.248.115,18€ invertidos en Cáritas Málaga el pasado años, el 70% procedía de fondos propios, principalmente de socios y donantes, una cifra que refleja la implicación de la sociedad.
Más allá de los números, esta red humana constituye el verdadero soporte de la acción de Cáritas, haciendo posible el acompañamiento y la construcción de vínculos que favorecen procesos de inclusión.
La presentación ha concluido con una llamada a la implicación de toda la sociedad. Como recoge el lema de la campaña, “Elige amar. Elige comunidad” invita a dar un paso hacia relaciones que cuiden y sostengan la vida, avanzando juntos hacia una sociedad más justa, fraterna y acogedora.
Quienes deseen contribuir colaborando económicamente también puede hacerlo a través de la colecta del Corpus Christi, mediante Bizum con el código 38047 o a través de las distintas vías disponibles en la web de Cáritas Diocesana de Málaga.
