Sergio Pérez ha vivido el encuentro del Papa con el mundo del arte, la cultura, la economía y el deporte

Chenchu Pérez: «Llego mucho más lleno de Dios»

Chenchu, como todos le conocen aquí en su diócesis, ha participado en el Movistar Arena de Madrid, el domingo 7 de junio, representando a la Comisión de Música Católica Contemporánea de la Diócesis de Málaga en el encuentro que León XIV tuvo con el mundo de la Cultura en Madrid. Él ha sido uno de los peregrinos malagueños a la capital para participar en los primeros encuentros del pontífice a su llegada a España. Este malagueño ha compartido con los jóvenes la vigilia en la Plaza de Lima de Madrid, la Eucaristía por la solemnidad del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles, y, posteriormente, un evento dirigido específicamente a personas del mundo de la cultura, artistas, deportistas… «Llego mucho más lleno de Dios. Estoy muy agradecido por haber sido invitado a este encuentro, llamado “Tejer redes con el mundo de la empresa, la educación, la cultura y el deporte” en el Movistar Arena. María Bazal, delegada de Familia y Vida de la archidiócesis de Madrid, ha sido una de las organizadoras, «la responsable de que aquello saliera tan bien, que estuviera tan bien organizado y hubiera gente de toda índole representada en las gradas de ese Movistar Arena», explica Chenchu. En su caso, iba representando al mundo de la música católica. «Tuve la suerte de participar y, por qué no decirlo, llevaba allí por bandera a la Comisión de Música Católica Contemporánea de nuestra diócesis, que, dentro de la Conferencia Episcopal y en España, es la pionera. Fue un orgullo representar a la diócesis de Málaga en este evento tan importante». 

El encuentro, en el que se quiso dar forma a un rico diálogo en torno a la “cultura del encuentro”, contó con intervenciones, testimonios y expresiones artísticas diversas de representantes del mundo de la cultura y el arte, entre ellos el actor malagueño Antonio Banderas, que compartió su vivencia más íntima de la fe. Cuando recuerda esa noche, Sergio Pérez aún se emociona al recordar desde el primer minuto, cuando se produjo la entrada del Papa. «Fue apoteósica. Diez minutos de ovación mientras iba saludando a los presentes. Se vivió un ambiente de concordia, todos reunidos alrededor del Papa León XIV, poniendo en el centro al ser humano y al bien común en cada uno de los discursos». 

Chenchu no renuncia a rescatar la intervención que más le tocó el corazón, la del actor natural de Málaga. «Si tengo que destacar a alguien, destaco a nuestro malagueño Antonio Banderas, que, verdaderamente, usó un lenguaje que hizo que cada persona -yo y todo el que tenía alrededor- estuviera llorando de la emoción». 

Banderas compartió la pregunta sobre Dios que late en su corazón desde niño, y cómo la fe sencilla trasmitida por su madre y reconocida y vivida también a través de la religiosidad popular de su tierra, han ido apuntando a la respuesta de un crecimiento que «lleva del yo al nosotros, del nosotros al ellos, del ellos al todos, al mundo, al universo, a Dios». «En un mundo que corre, que se fragmenta, que a veces se simplifica en exceso, el arte nos ayuda a recuperar la profundidad y el alma que está siendo robada por inteligencias artificiales que deben estar al servicio del ser humano, y no al revés. Un alma que nos susurra que hay algo más. El constante susurro de que hay algo más». Para Chenchu, «su lenguaje cercano, desde su experiencia cristiana, con la Virgen de la Esperanza… Y tuvo una frase maravillosa, que fue para mí una de las frases que más llegó y está llegando en el mundo de la música y del arte: “Necesitamos un lenguaje común y ese es el arte”. Con eso me quedo». 

El papa León, a los presentes, al final de su intervención, lanzó esta invitación: «Queridos amigos: os invito entonces a ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada en donde el tiempo se impregne de eternidad, la cultura custodie la memoria y favorezca el diálogo, la educación promueva la búsqueda de la verdad con espíritu crítico, el arte despierte asombro y genere emociones nobles, la empresa reconozca la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza». 

Para Chenchu, «El Papa tuvo unas palabras muy bonitas, que nos hacen reflexionar a cada uno de nosotros sobre por dónde tenemos que andar, y que son una invitación a olvidarnos de nosotros mismos y a empezar a construir el mundo juntos en todos estos ámbitos».