Tras el ataque militar israelí contra la iglesia católica de la Sagrada Familia en Gaza, que ha causado varios muertos y heridos, entre ellos el párroco Gabriel Romanelli, perteneciente al Instituto del Verbo Encarnado, el delegado pontificio de dicho instituto y obispo electo de Málaga, Mons. José Antonio Satué, ha enviado un mensaje pidiendo por la paz.