¿Sabías que dos veces al año nos arrodillamos al pronunciar el Credo?

Así lo indica el número 137 del Misal, refiriéndose al 25 de marzo y, nueve meses después, al 25 de diciembre: “El Símbolo lo canta o lo recita el sacerdote juntamente con el pueblo, estando todos de pie. A las palabras: Y por obra del Espíritu Santo se encarnó..., etc., o que fue concebido..., etc., (...) en las solemnidades de la Anunciación y de la Natividad del Señor, se arrodillan”.