¿Sabías que entre las funciones del ministerio lector no está solo leer las lecturas?

El Misal expone, en su número 99, las tareas para las que se instituye un lector, que no son únicamente leer las lecturas: “El lector es instituido para proclamar las lecturas de la Sagrada Escritura, excepto el Evangelio. Puede también proponer las intenciones de la oración universal, y, a falta de salmista, proclamar el salmo responsorial”.