¿Sabías que la liturgia contempla una bendición para quien emprende un viaje?

El Bendicional, en su número 489, conserva con este rito la venerable costumbre, recordada en la Escritura, de bendecir a los que emprenden un viaje: «… puede utilizarse asimismo en el caso de los emigrantes que marchan de su patria u hogar, aunque sólo sea temporalmente, por motivos de trabajo, o se dirigen a otro lugar de estancia, por ejemplo, con ocasión de las vacaciones».