Hace ya más de un año que asumí la responsabilidad de dirigir la Casa del Sagrado Corazón, conocida como Cottolengo. No niego que, al principio, sentí cierta inquietud al no conocer de cerca esta casa.
Utilizamos cookies propias y de terceros para fines técnicos, de preferencias, analíticos y para mostrar contenidos externos como YouTube, X o Instagram. Puedes aceptar todas las cookies, rechazar las opcionales o configurarlas.
Más informaciónGestiona qué categorías opcionales quieres permitir. Las cookies técnicas son necesarias y no pueden desactivarse.
Permiten el funcionamiento básico del sitio y recuerdan preferencias técnicas como el modo claro u oscuro.
Nos ayudan a medir el uso del sitio web mediante estadísticas agregadas.
Permiten mostrar contenidos externos embebidos de YouTube, X o Instagram.