Cada año, la festividad de San José, hace girar la mirada y el corazón de toda la Iglesia de Málaga hacia el Seminario Diocesano.

Rezamos por el Seminario

La Iglesia, consciente de que es el Señor de la mies el que ha de enviar obreros a su mies, ora por las vocaciones, escucha a los seminaristas en sus parroquias y se une a sus pastores bajo el abrazo misericordioso del Buen Pastor, que quiere reunir en un solo redil a todos los hombres dispersos por el pecado.

El Seminario de Málaga es el hogar que la Iglesia Diocesana prepara para que los jóvenes, que son llamados por Jesús, le amen y le sigan. Allí son convocados para estar con Jesucristo, y en el trato diario con Él, aprender a tener los sentimientos de compasión y misericordia que brotan de su corazón.

El lema de la campaña vocacional de este año, “Enviados a reconciliar”, define el fundamento y el fin para el que Jesús llama a sus discípulos a seguirle en la vocación sacerdotal: reconciliar al hombre con Dios y a los hombres entre sí.

Esa es la misión de Jesús, tender la mano hacia el que busca a Dios, y unir las manos separadas y endurecidas por el odio, y también la misión del sacerdote: «Como el Padre me ha enviado, así os envío yo. A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados» Jn 20,22-23. Rezamos por el Seminario, y pedimos por los seminaristas que allí se forman, para que un día puedan ejercer este ministerio siendo verdaderos iconos de la misericordia de Dios