Las parroquias y comunidades de la Ciudad Autónoma de Melilla han recibido la visita del obispo de la diócesis, D. José Antonio Satué, del 27 al 30 de mayo. Es la tercera que realiza desde que comenzó su pastoreo diocesano el 13 de septiembre de 2025.

Melilla recibe al Obispo de la diócesis en su tercera visita
Celebración de la confirmación de 65 adultos de las parroquias de Melilla M. REYES

La visita comenzó el miércoles 27 de mayo con la celebración de la Eucaristía en la Capilla de la Divina Infantita. La Congregación de las Esclavas de la Inmaculada Niña (Divina Infantita), fundada en 1901, está celebrando su 125 aniversario y su Año Jubilar. En su colegio y capilla, las hermanas desarrollan una gran labor pastoral, social y formativa. Tras la celebración litúrgica, compartieron un ágape con las religiosas. En la celebración estuvieron presentes el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda; el consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda; el presidente de Melilla Ciudad Monumental, Francisco Díaz; el presidente de la Agrupación de Cofradías, Gregorio Castilla; y el hermano mayor de la Hermandad de la Patrona, Luis Manuel López, entre otros miembros de las cofradías de la ciudad.

Visita del obispo D. José Antonio Satué a la Divina Infantita M. REYES

Esa misma tarde, la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús acogió un encuentro de los profesores de Religión Católica, tanto de los centros públicos como de los concertados de la Ciudad Autónoma, con el obispo de la diócesis, con quien «tuvieron la oportunidad de compartir un tiempo de diálogo sobre sus inquietudes y la realidad que viven cada día en las aulas», explica el vicario Eduardo Resa.

El jueves 28 de mayo comenzó con la visita a la Gota de leche, «centro asistencial que fue, durante años, la casa del obispo Buxarrais durante su estancia en esta ciudad», explica el vicario. Mons. Satué pudo visitar y conocer a los ancianos que en él viven y a los niños de la guardería, «una visita muy emotiva», añade Resa.

Mons. Satué visita la Gota de Leche M. REYES

La mañana concluyó con un encuentro del Obispo con los cuatro sacerdotes que sirven en la ciudad, al que se sumó el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Salvador Guerrero, que llevaba procedente de Málaga.

La tarde comenzó con una celebración muy especial en el Centro Penitenciario, una Eucaristía en la que un interno recibía los sacramentos de Iniciación Cristiana (bautismo, confirmación y comunión), acompañado por los internos católicos del centro y los funcionarios.

Y después, los miembros de las cinco hermandades de Pasión y las tres de Gloria, compartieron un encuentro con el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías y Mons. Satué. «Un espacio dedicado a estrechar lazos, compartir la realidad pastoral de nuestras corporaciones y seguir caminando juntos como Iglesia diocesana», en palabras del vicario.

La jornada del viernes 29 de mayo comenzó temprano. «A las 7 de la mañana, más de 1.500 personas, la mayoría niños y jóvenes del Colegio Buen Consejo, recorríamos las calles de la ciudad en Rosario de la Aurora y concluíamos celebrando la Eucaristía en la iglesia del Sagrado Corazón. Una celebración muy entrañable», afirma Eduardo Resa.

Rosario de la Aurora con la imagen de la Virgen del Buen Consejo M. REYES

«Ha sido precioso ver nuestra iglesia llena de familias, alumnos y profesores listos para iniciar ese camino de fe, que ha culminado regresando al templo para celebrar juntos la Sagrada Eucaristía como broche de oro al mes de mayo», publicaba la parroquia del Sagrado Corazón en sus redes sociales.

El día continuó con la subida al monte María Cristina para que Mons. Satué conociera la labor de las religiosas de María Inmaculada en el Centro Sociocultural en el que cada día decenas de mujeres con necesidades reciben formación. También albergan un comedor escolar y una guardería.

Los catequistas de la ciudad de Melilla también pudieron compartir un encuentro con el Obispo, quien adelantó que, en una próxima visita, iría acompañado por el delegado de Catequesis, para seguir profundizando en las cuestiones e inquietudes que surgieran.

El viernes concluyó con una “magna celebración de la confirmación”, en palabras del vicario. Un grupo de 65 adultos, de entre 21 y 60 años, de las parroquias de San Agustín, Sagrado Corazón y Santa María Micaela recibieron el sacramento de la confirmación de manos de D. José Antonio Satué. «Un signo de comunión entre las parroquias de este pedacito de la diócesis», añade el vicario.

Celebración de la confirmación de 65 adultos de las parroquias de Melilla M. REYES

El sábado 30 de mayo, el prelado visitó el centro San Vicente de Paúl, dirigido por la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP), ONG internacional de laicos católicos. En dicho centro atiende a una treintena de personas sin hogar y migrantes.

Visita al Centro San Vicente de Paúl M. REYES

Con esta última visita concluyó esta tercera estancia de Mons. Satué en la ciudad autónoma de Melilla. Una visita que ha llegado en un momento en que «sentir la presencia del Obispo ha sido muy importante para todos, un signo precioso de su cercanía a los cristianos de aquí», concluye Eduardo Resa pues, «cada una de las visitas ha tenido su porqué».