Lucas, deslumbrado por los acontecimientos, decidió indagarlos: entrevistó a los testigos oculares y a los servidores de la palabra; después se puso, lentamente, a redactar lo acontecido.
Como cada domingo, la fila de los que se acercaban a comulgar avanzaba a su ritmo. Pero, de pronto, entre la señora que tenía delante alargándome su mano izquierda y mis brazos, se interpuso la mano de su pequeña ofreciéndome un caramelo. Me agaché, le sonreí, cogí el caramelo y le dije: “¡gracias!”.
Se cuenta en el Talmud que el célebre rabino Beroka gozaba de la dirección espiritual del profeta Elías y que el profeta se le apareció en la plaza del mercado.
Me contó que un amigo le dijo: «¿Todavía te confiesas? Yo dejé de hacerlo, pasó de moda». Mas, cuando llegó la hora de la comunión -añadió- fue a comulgar. Y me preguntó: «¿Le digo algo?». «Creo que sí -respondí-, aunque deberíamos acompañar las palabras con el ejemplo».
“La catequesis es el catequista”, esto lo sabemos todos y, por eso, nuestros catequistas no ignoran que la vivencia de la fe y el amor a los niños es lo primero.
En el centro del Arroyo de la Miel hay un paseo con sus pequeños jardines. Cuando yo vivía allí, lo remodelaron, pusieron plantas nuevas, y, para que no se torcieran, les clavaron como guías unas cañas secas.
¿Qué transpira una persona para que advirtamos que verdaderamente lo es? Creo que se es persona, ante todo, porque se es positivamente realista. Es decir, porque se ve lo positivo que hay en cada realidad para, desde ahí, seguir construyendo el presente. Destruir, no ver la luz que las instituciones y los demás reflejan, es fácil y origen de divisiones, peleas y guerras.
Mientras adelantaba a dos señoras por calle Cister oí lo que decía una de ellas: «Y nos vamos a Isla Margarita que cuentan que es muy bella». No me pude contener, me volví y dije: «Sí que lo es». La que hablaba añadió: «¿Lo ves?»
Dicen que alguien, tras mucho buscar, al fin descubrió la “Tienda de los Ángeles” y que, mientras se disponía a traspasar el umbral, se dijo: “Como aquí vendan algo, voy a hacer la compra del siglo”.