ACCIÓN DE GRACIAS POR LA PEREGRINACIÓN EUROPEA DE JÓVENES A SANTIAGO DE COMPOSTELA

(Parroquia de Santa Rosa de Lima-Málaga, 9 septiembre 2022)

Lecturas: 1 Co 9, 16-19.22b-27; Sal 83, 3-6.12; Lc 6, 39-42.

1.- Acción de gracias por la Peregrinación

Hemos sido convocados a esta Eucaristía los participantes en la Peregrinación Europea de Jóvenes, que tuvo lugar en Santiago de Compostela del 3 al 7 de agosto, para dar gracias a Dios por la experiencia de vida y de fe compartidas.

Os pido que levantéis la mano quienes participasteis en esa peregrinación y que os ha enriquecido, humana y espiritualmente (los jóvenes levantan la mano); muy bien, habéis conseguido el objetivo fundamental, que era enriqueceros, compartir y que otros también se enriquecieran. 

Nos alegramos y felicitamos a la delegación diocesana y a todos vosotros por la nutrida participación de jóvenes en este encuentro, donde erais más de 500, que era una buena proporción respecto a los que había de toda Europa. 

La oración y reflexión en el camino y el encuentro con otros jóvenes, que comparten la misma fe, os han ayudado a profundizar vuestra vivencia religiosa y a purificar vuestra identidad cristiana. 

¿Quiénes habéis regresado con vuestra fe un poco más purificada? Una fe que ha dejado caer algunas cosas que no estaban claras, que había dudas o que tal vez no estaba yo en lo cierto de aquello que mi fe me decía. Levantad la mano lo que habéis venido con una fe más limpia y purificada. Veo que sois casi todos. Enhorabuena, porque vais cumpliendo objetivos. 

El objetivo es dar mejor testimonio de vuestra fe, de nuestra esperanza cristiana y de vuestra caridad, que van siempre juntas, porque nos las regaló Jesús, el Señor, en el bautismo y nos acompañarán toda la vida. Se trata de un mejor testimonio en esta sociedad paganizada. Supongo que no compartís muchas cosas que nos llegan de esta sociedad y de los estímulos que nos llegan, o de lo que nos animan a vivir a veces.

Queridos jóvenes, tened la valentía de la autenticidad y de la libertad de los hijos de Dios. ¡Sed libres! No podéis aceptar sin más las modas y el estilo del joven de hoy, que asumen sin discernir y sin criterio alguno lo que le ofrece la propaganda y los medios de comunicación; no podemos aceparlo así, sin más. Hemos de hacer una criba, un discernimiento de lo que nos ofrece la sociedad. ¡Vivid con la libertad de los hijos de Dios! 

Me imagino que el encontraréis también ciertas presiones de compañeros de estudios, de amigos, de familia, que os empujarán a vivir como los demás. Como dice papa Francisco, hay que ir contra corriente, que resulta más difícil, pero también más honesto. Así que no os dejéis llevar por la corriente, sino vivid con la libertad de los hijos de Dios.

Buscad nuevos caminos, nuevas experiencias, nuevos modelos de ser cristiano y de vivir el evangelio de Jesucristo. Os toca a vosotros ser creativos en este momento histórico. Los más mayores fueron creativos en su época y ahora a vosotros ser creativos en la vuestra.

2.- Anunciar el Evangelio al estilo de san Pablo

La carta de Pablo a los Corintio nos anima a anunciar el Evangelio al estilo como lo hizo Pablo, quien confiesa: «el hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio!» (1 Co 9, 16). 

Pablo nos ofrece tres modos para hacerlo. En primer lugar, lo anuncia de modo gratuito: «Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio» (1 Co 9, 18). Pablo anuncia el evangelio de modo gratuito.

En segundo lugar, haciéndose esclavo de todos: «Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles» (1 Co 9, 19). Para ser esclavo ¿que es necesario primero? Pongamos un ejemplo: ¿qué se necesita para llenar un vaso? (Algunos jóvenes responden que el vaso debe estar vacío). La condición para llenar un recipiente es que esté vacío. Y para hacerse esclavo, ¿cuál es la condición? ¡Ser libre! El que no es libre, no puede hacerse esclavo. Jesús os quiere libres; todos queremos ser libres. 

Y la tercera condición, actuar como un verdadero atleta. Dice Pablo: «Un atleta se impone toda clase de privaciones; ellos para ganar una corona que se marchita; nosotros, en cambio, una que no se marchita» (1 Co 9, 25). 

¿Conocéis algún deportista, que haya sobresalido y que lo haya hecho sin esfuerzo? En ningún campo; porque todos necesitan una disciplina y mucha renuncia para obtener un premio efímero. Vosotros ¿qué premio esperáis? ¿Un premio efímero, que caduca al día siguiente, o un premio de eternidad que sea para toda la vida? (Los jóvenes responden que esperan el premio de eternidad). Entonces, vale la pena un poco de disciplina. 

3.- Las parábolas del ciego y de la mota en el ojo

Jesús en el evangelio de Lucas nos dice las dos parábolas: la del ciego que guía a otro ciego y caen los dos en el mismo hoyo (cf. Lc 6, 39); y la de quien critica al otro la paja que tiene en el ojo, sin ver la viga que tiene en el suyo (cf. Lc 6, 41). 

En estas dos parábolas Jesús nos dice cómo quiere que anunciemos su evangelio, con el estilo de la verdad. Debemos reconocer la verdad; si estoy ciego, necesito quitarme las escamas y la venda que me tapa los ojos; y que no puedo criticar a nadie, porque yo también tengo mis defectos y mis pecados. 

4.- Misión de los jóvenes

En la monición de entrada el lector ha hecho referencia al cardenal Antonio Amato, delegado del papa Francisco en la peregrinación, quien en su homilía dijo que debemos ser testigos de: 1) la vida nueva; 2) la fraternidad; 3) y la alegría del evangelio (cf. Homilía. Santiago de Compostela, 7.08.2022). 

¿Estáis dispuestos a ello? No olvidéis esta triple misión que el Señor os confía. El cardenal nos exhortó a comunicar también a los demás los bellos y enriquecedores encuentros y las experiencias vividas.

Considero que es bueno que nos hagamos una especie de programa de vida para anunciar el evangelio desde esta perspectiva. Con criterios claros podemos ayudar mucho a nuestros coetáneos.

No olvidéis esta triple misión que el Señor os confía. El cardenal nos exhortó también a comunicar a los demás los bellos y enriquecedores encuentros y experiencias vividas. 

El arzobispo de Santiago de Compostela, Mons. Julián Barrio, en la peregrinación que hicimos los obispos de la Conferencia Episcopal Española, nos decía: “La responsabilidad por la verdad exige de la Iglesia un testimonio creíble del contenido de la fe (…) El testimonio del apóstol Santiago el Mayor nos anima en la misión evangelizadora, como lo hemos manifestado en el documento: “Fieles al envío misionero” (…). Solamente la fuerza espiritual de la verdad de Cristo puede vencer la debilidad mental y moral que padecemos y ayudarnos a recuperar la confianza para no ser triviales en el discernimiento” (Homilía. Santiago de Compostela, 19.11.2021).

5.- Ejemplo de los santos

Suplicamos al Señor que sea fortalecida la Iglesia manteniéndose fiel a Cristo hasta el final de los tiempos; es la oración que se hace el día de la fiesta de Santiago de Compostela. Y que la convivencia en España sea dialogante, fraterna, comprensiva; sabiendo que lo propio de cada debe favorecer el bien común para los demás.  

Recordemos que Santiago, apóstol que convivió con Jesús, fue el gran evangelizador en España; y san Pablo, en cambio, no conoció a Jesús. Tenemos dos grandes apóstoles modelos de evangelización; y ambos nos invitan a ser testigos como ellos.

Pedimos a la Virgen y a Santiago, Apóstol patrono de España, que nos acompañen en el camino de nuestro peregrinar; no solo de la peregrinación a Santiago, sino de la peregrinación de cada día. Peregrinamos todos los días al ir al instituto, a la universidad, al trabajo, al estar con los amigos. No olvidemos la actitud del peregrino y no olvidemos ser auténticos testigos del evangelio. Así os lo deseo y así lo pedimos a la Virgen y a Santiago de Compostela. Amén.