La iglesia de San Jacinto de Macharaviaya fue erigida canónicamente por el arzobispo de Sevilla, Diego de Deza, en 1505, al poco de la conquista de la Axarquía por los Reyes Católicos, y reedificada en el siglo XVIII, concluyéndose las obras en 1785. El 16 de junio de 1887 fue consagrada.