La Opinión de Málaga publica este artículo en el que la plataforma cristiana Laudato Si Málaga, que sumó 30 colectivos el año pasado para reclamar que los 270 millones destinados para el fallido nuevo estadio de La Rosaleda se invirtieran en proyectos sociales y mejoras verdes para Málaga, denuncia la «indiferencia» del Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Andalucía, que ni siquiera han contestado.

El cuidado de los pobres y el planeta
Lazarus

La rápida coordinación administrativa reunió 270 millones entre el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación provincial y la Junta de Andalucía para un nuevo estadio de La Rosaleda en su emplazamiento actual. Pero la retirada de Málaga como sede del Mundial de fútbol 2030 dejó esa cantidad sin su propósito.

Fue entonces, en el verano pasado, cuando la plataforma cristiana Laudato Si Málaga, que lleva el nombre de una encíclica del papa Francisco, pidió que los 270 millones se destinaran, como fondo extraordinario, a proyectos sociales y mejoras verdes en Málaga.

La campaña logró sumar a 30 colectivos confesionales y aconfesionales -entre ellos Cáritas Diocesana de Málaga, Misioneros de la Esperanza (MIES), Bosque Urbano Málaga y Ecologistas en Acción Ciudad de Málaga- y se presentó la petición por registro en las tres administraciones. ¿La respuesta?, ninguna hasta la fecha.

«Por ley tenían tres meses para responder, un plazo que cumplió a finales de 2025», cuenta a La Opinión Jesús Bellido, miembro de Laudato Si y de Bosque Urbano Málaga, que lamenta la «indiferencia» de las tres administraciones. «Solamente una de ellas daba curso de recibo, pero nada más», explica.

Para Jesús Bellido, el silencio administrativo es «algo incómodo», y hace la siguiente reflexión: frente a la «celeridad» con la que «las tres cabezas de las administraciones» se movilizaron para una demanda relacionada con el fútbol, «en estos momentos, con lo que está viviendo Málaga, ¿por qué no hay esa misma disposición para atender los grandes problemas ecosociales?».

El representante de la plataforma Laudato Si Málaga es consciente de que se trataba de una petición «algo utópica; pero por lo menos que digan: oye, que sois unos ilusos y esto no se puede hacer; pero por lo menos que te digan que no, y como no nos han respondido queremos expresar nuestro malestar», explica.

El destino del dinero

Como informó La Opinión, la campaña de la plataforma cristiana Laudato Si proponía, entre otras medidas, que los 270 millones se destinaran a atender a personas en situación de vulnerabilidad, en especial a personas sin hogar; la creación de una red de refugios climáticos; la plantación de más árboles y corredores verdes; ampliar las ayudas para el alquiler y más recursos para garantizar una vivienda digna. Por último, también proponían que se destinara una parte a mejorar la eficiencia y sostenibilidad del transporte público.

Como recalca Jesús Bellido, es necesario diseñar «un plan de emergencia ecosocial, y buscar fórmulas para atender a esas familias que no tienen vivienda, atender esos espacios que este verano van a sufrir los efectos del calor, y atender esas necesidades, esa mortandad cada vez más alta por las temperaturas y la contaminación. Yo creo que requiere de voluntad y de un trabajo conjunto».

Como en julio del año pasado hacía hincapié Ramón Aguadero de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga, «nuestra perspectiva nace de que hay que pensar siempre en cómo afecta esto a los más vulnerables de la ciudad».